Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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La Mississippi

Clásicos

Cronista: Nahuel Perez | Fotos: Beto Landoni

13 de Agosto, 2015

Clásicos

Previo a su gira por Sudamérica, La Mississippi volvió a presentar Inoxidables en La Trastienda, con un concierto de más de dos horas y media de rock n’ blues.

El quinteto blusero salió al escenario a darlo todo en el segundo jueves de Inoxidables en San Telmo, con una asistencia insospechada que hasta sorprendió a la voz de la banda, Ricardo Tapia. “Podrían estar en cualquier parte con esta noche de mierda, pero están acá. Son un público increíble”, reconoció.

La Mississippi calentó motores con canciones propias como "Mono" del disco Palacio de Pulgas (1999), "El dieciséis" de Sietevidas (2003), "Por fin te fuiste, Mabel" de Bagayo (1995) y "Barrio duro", de Amor y Paz (2006). A partir de allí, el recital fue un viaje en regresión astral por toda la historia del rock y blues argentino de las últimas cinco décadas, registrados en la placa Inoxidables.

Primero "Azucar amarga" de Vox Dei y pegadita, una versión de "Todos los caballos blancos" de León Gieco con un gran despliegue melódico, seguido por "Una casa con diez pinos", de Manal y que tan bien le quedara a Pappo años atrás. Luego siguieron "Pato trabaja en la carnicería" original de Moris, y una enorme versión de Cementerio club del también enorme Luis Alberto Spinetta.
"Mejor no hablar de ciertas cosas" de Sumo fue uno de esos momentos intensos de la noche, al igual que "Ritmo y blue con armónica" también de Vox Dei. Sin duda el momento más celebrado y la versión más interesante fue "Masacre en el puticlub" de Los Redondos seguido de "Post crucifixión", de Pescado Rabioso.

La vuelta al presente lo marcaron progresivamente "Veinte chicas, Veinte" de Sietevidas (2003) y "El detalle" de Bit Hippie (2001). "Blues del equipaje", "Mala transa", "Un trago para ver mejor" y "Nocturno a mi barrio" todos de Bagayo (1995), "Un poco más" y "Café Madrid" de Mbugi (1991) marcaron un inédito ir y venir de los músicos que no se decidían a dejar que la noche terminara.

En medio de la controversia por las lluvias e inundaciones, el interminable debate sobre la responsabilidad política  y la especulación electoral, La Mississippi entregó más de dos horas y media de clásicos inoxidables, tanto propios como de los más grandes de la historia nacional. El quinteto se despidió y volvió al escenario cinco veces en total, un resumen del ida y vuelta intenso con su gente.

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