Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Mastifal

En las entrañas del apocalipsis

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Gentileza prensa

11 de Septiembre, 2015

En las entrañas del apocalipsis

Con ya veinte años sobre los hombros, el grupo liderado por el guitarrista Diego Conte presentó su nuevo disco “Cultura Brutal” con un show vehemente.

                      Fotos: Diego Carnevale

 Pareciera que nada es coincidencia en la vida de Mastifal. Ni la fecha de su show -11 de septiembre, con la significación bélica que carga la misma por el atentado a las Torres Gemelas-, ni tampoco el nombre de su nueva placa: “Cultura Brutal”. Porque el grupo tiene un poco de todo eso, de violencia e irracionalidad -así define “brutal” la Real Academia Española-, y también de cultura, esa que no se aprende leyendo a Hemingway o Cortázar, sino la que te brindan veinte años peleando y machacando en el heavy metal en un país como Argentina.

Todas esas condiciones son las que hacen que Mastifal se convierta en una de las puntas de la lanza a la hora de hablar del recambio cuando los Iorios y O’ Connors cuelguen las botas; y también de un quinteto con un aplomo distinto y más certero. Por estas razones, la expectativa para este Vorterix eran muy altas.

Una intro tribal, mecánica y siniestra generaba el clima para que los dos primeros golpes con el sello de lo nuevo, “Cultura Brutal” y “El disparo”, enciendan la mecha. Con estos dos estrenos ya se empieza a ver la evolución compositiva del grupo tomando elementos de “Intermundia”(2010) y mezclándolos con la esencia de sus principios como banda.

Mastifal no es sólo un sonido arrasador creado por las guitarras de siete cuerdas de Matías Munighini y de Diego Conte (a quien pone muy contento verlo bien después de su intervención quirúrgica), sino que también se encarga de bajar un mensaje. Líricas como las de “Rompe las Cadenas”, “Despierta” o “Fuego en las Cárceles”, marcan la diferencia con aquellos que los encasillan en el género Thrash-Death, ya que ellos prefieren no tomar el guante y autodefinirse como “Metal Zarpado”.

Con el volumen al palo –como tiene que ser– Miguel Maciel toma el micrófono y aprovecha el silencio para estampar el leitmotiv de Mastifal “Nosotros no hacemos música para mover el orto, ni tampoco nos gusta escucharla, ésta música la hacemos para hacer catarsis”, y los ya clásicos “Culto Vacío Radical” y “Hacia ningún lugar” no tardan en llegar con el toque distintivo de Mariano Martín tras los parches, que con su pulcra técnica de Blast Beat, llevó los temas a otro nivel.

El tiro de gracia llegó con “Tiempos Violentos”, “Ojos de Buey” y con “Que sea Rock”, el cover de Riff en versión afinación infernal, que hizo desquitar al público en el pogo. Veinte años después, Mastifal sigue su paso firme como dice su letra: ”Máquina de exterminio, tracción a sangre”.

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