Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Mateo Moreno

Intimo y casual

Cronista: Nahuel Perez | Fotos: Beto Landoni

31 de Octubre, 2015

Intimo y casual

Mateo Moreno presentó Meridiano, su último disco de estudio, en la trasnoche de La Trastienda y no faltaron anécdotas ni revisiones de sus anteriores trabajos.

El ex bajista de No Te Va Gustar compartió junto a su banda dos horas de canciones, historias y estilos musicales logrando un clima de íntima cercanía con el público y un vuelo musical que recordó a una jam session, pero con el sabor rioplatense característico del uruguayo.

Moreno empezó el show con una versión de "Adiós" de NTVG, y el paseo por Meridiano comenzó recién con "1000 velas" seguido por "Desierto digital" y "It’s such an easy game", ambos de Auto (2008) su primer placa solista, y "Como un niño en un hangar", de Calma (2010).

De vuelta con Auto, "Simple", "El reloj" y "Como un corte" llevaron a "Verdad" de Calma, y luego se quedaría flotando en Meridiano para un continuado de "Pequeño sol", "Maya", "Hipocresía", "Coraje", "Lo sé", "Tuyo", "Enardece" y "Todo paso", cada cual con una historia asociada para poner color y contexto.

Con "Te quiero más" y "Cielo de un solo color", Mateo Moreno volvió a NTVG y luego se fugó con "Luces en el Calabró" de Jaime Roos y de vuelta a su propio material con "Al amparo de Calma". Los bises elegidos fueron "Dulce miel", también de su segundo disco solista y "Eskimal" de Todo es tan inflamable (2006) de NTVG.

En la trasnoche de San Telmo, el espíritu del blues y el jazz se mezclaron con un sonido de rock e ingredientes rítmicos que van desde el funk al candombe. Porque el trabajo solista de Mateo Moreno combina una multiplicidad de elementos musicales con la fluidez de una improvisación ensayada, ideal para disfrutar en la faceta más intimista de La Trastienda.
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