Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Tarja Turunen

La bella y las bestias

Cronista: Fernanda Miguel | Fotos: Nacho Boullosa

14 de Noviembre, 2015

La bella y las bestias

Tarja Turunen y Asspera se presentaron juntos en el Micro Estadio Malvinas Argentinas. Una, para cerrar la gira Colours In The Road; y otros, para seguir presentando el disco Cada Vez Más Pelotudos.

Cae la tarde y La Paternal se empieza a llenar de metal, al mismo tiempo que el calor invade todos los rincones y la densidad se asoma; pero con semejante fecha a nadie le importa la temperatura. Abrasantia y Martina Edoff son los encargados de abrir el fuego para esperar a los muchachos oriundos de Villa La Verga. 

De repente la voz de Richar Asspero se hace eco y el estallido es inevitable. Mientras se escucha la turbina de un avión, Richar arenga: “Guido Suller maneja el avión, así que si no agitan, no salimos”. El público le contesta con un "hijo de puta, hijo de puta" y la respuesta, típicas del frontman que siempre tiene una bajo el brazo, no se hace esperar: “Griten eso el 22 que hay balotaje” y las risas se multiplican. Hasta acá, que es sólo el comienzo, está más que claro que no es una banda para escuchar a todo volumen con la abuela al lado. 

A la banda la completan Rockardo Asspero en guitarra; 3,14 jota en bajo; Nicogollo Muñon en batería; El Tumba y Raiden en percusión; Leo Asspero; Terro Asspero y Buitre en coros y "magia". “Viaje al centro de la verga” es la primera que suena y arranca un pogo eterno que continúa con “De lo bueno muy poco” y “Si ya sé!”. “Ni la pija te queda hermano” trae el momento para bajar un cachito los decibles, y remata con una frase que funciona a modo de manifiesto asspero: “soy bizarro y me sacan de toda moral”. 

Para “Hermandades de fierro”, invitaron a Susana Asspera, también conocida como Tarja Turunen (aunque esa identidad es para más tarde), quién también se quedó para cantar “El perro que todo lo mira”, otra canción que baja un poco el nivel de adrenalina y pogo desenfrenado. La lista siguió al palo y todo se coronó con “Los piratas” de Los Auténticos Decadentes y “Pogo al corazón” y el coreo constante hacia esta especie de himno de la “A”.

Ni bien se bajan del escenario, la gente ya se compenetra en un ambiente un poco distinto al anterior. Suenan los acordes de “The Phantom of the Opera” y todo se sumerge en un viaje al fondo de la imaginación. La música de Tarja varía entre diferentes climas que viajan por diversos estados desde la euforia hasta las lágrimas. 

Tarja es una dama, hermosa por donde se la mire, y su voz cautiva aún a esos que no la conocen y fueron a ver “qué onda esa mina que viene después de Asspera”. “500 Letters” y “Little Lies” continúan con la lista. Tarja hace bastante se radicó en nuestro país, y si bien le quedan algunos rastros de su Finlandia natal en el acento, está cada vez más argentina. Le agradece todo el tiempo a su gente, les dice que los quiere mucho y que ama este país. “No Bitter End” es el tema nuevo que le regala al público y viene con la misma potencia que su disco anterior. 

En uno de los bises, “Slayaing the dreamer”, de Nightwish hace volver las cosas un poco al pasado. “Die Alive” y “Until My Last Breath” parecen cerrar la noche, pero no: la coronación total se la lleva una gloriosa versión de “Jijiji”, sí, esa misma, la de Los Redondos, que si bien no trajo el pogo más grande del mundo, arriba del escenario el fuego creció en su mayor expresión. 

Tarja y Asspera en una misma noche parece algo impensado, pero este sábado quedó demostrado que, aunque sean dos extremos tan distintos, los une una misma pasión que es el metal. Asspera dejó su marca bizarra característica y Tarja se encargó de volver a poner las cosas en orden, con toda su impronta y belleza. La bella y las bestias pueden convivir en perfecta armonía; y los fanáticos, felices.

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