Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Morrissey

Moz, su majestad

Cronista: Ariel Andreoli | Fotos: Beto Landoni

10 de Diciembre, 2015

Moz, su majestad

A casi cuatro años después de su última visita, el histórico Morrissey volvió para hacer uno de los mejores shows que se han visto de él por estos pagos. El Luna Park, a lleno total, se convirtió en una caldera rockera que disfrutó de los mejores clásicos del inglés .

Ya se sabía que iba a estar así: apenas se anunciaron las fechas a mediados de año, se agotaron las entradas, tanto para el estadio de Avenida Corrientes y Bouchard como para el Teatro Ópera, para una nueva visita del cantante inglés. Como ya es una costumbre en sus recitales, musicalizó la previa con muchísima variedad (desde Ike y Tina Turner hasta New York Dolls y The Ramones, entre otros) y para las 21.30, después de la caída del telón repentinamente y el apagón de luces, Moz salió al escenario mientras el punteo de “Suedehead” se apoderaba de todo (y de todos).

Después de “Alma Matters”, el primer momento Smiths se hizo presente, y “This Charming Man” fue cantada con euforia por todos aquellos que estaban dentro del estadio. La primera canción de su último álbum editado el año pasado fue “World Peace is None of Your Business”, casualmente la que le da el nombre al disco.

La excelente “Speedway,” de Vauxhall and I (1994), fue la antesala del mejor momento de la noche: Morrissey y su banda reproduciendo en un escenario el clásico (y uno de los mejores temas de la historia) “How Soon is Now?”, otro de su banda ochentosa The Smiths. Majestuosidad sonora directo a los oídos y al corazón.

La lista seguía con "I‘m Throwing My Arms Around Paris”, “The World Is Full of Crashing Bores”, y de su ultimo trabajo, con claras influencias hispanas y latinas, “Kiss Me a Lot”  y “Staircase at the University” . Esta última dio el pie para que los músicos de la banda vayan pasando por el microfóno principal, presentándose y saludando al público. Algo ideado por el británico de tono barítono, que lo hace más especial de lo que es.

“Morrissey… Morrissey… Morrissey”, entonaba Moz, pero al ritmo de la canción de Leo García, que lleva su nombre y es el hit más recordado del artista pop nacional. Un mimo para alguien que le hizo una canción en su honor en estas tierras. El tema que siguió fue el único cover de la noche: “You ‘ll Be Gone”, de Elvis Presley. De un homenaje que le hicieron a él, a otro que él dedicó.

Teniendo en cuenta su concierto en el Teatro Ópera, se puede decir que Morrissey tocó bajo dos presidencias en esta cuarta visita al país. Previo a “Mama Lay Softly on the Riverbed”, el artista preguntó como veían al nuevo presidente y si era del gusto masivo de esa noche. La respuesta fue un claro abucheo de la mayoría de los presentes. Otro momento inolvidable, fue cuando interpretó “Everyday is Like Sunday”, clásico de su disco debut como solista, Viva Hate, de 1988. No alcanzaron las manos para aplaudir tal versión.

The Smiths volvíó a sonar sobre el escenario con dos canciones del disco Meat is Murder (1985): primero, “What she said” y luego, la que bautiza al disco. Para esta última, mientras Moz cantaba con sentimiento, convicciones y energía, un video de fondo, mostraba imágenes de muertes de animales en mataderos, que terminó con una frase con un claro mensaje: “¿Ahora cuál va a ser tu presa? La carne es asesinato”. Corto y en español para que queden en claro sus ideales.

El show llegaba a su fin con dos temas muy Morrissey made in 2000: “Let Me Kiss You”, de You Are The Quarry (2004) y “I Will See You in Far-Off Places”, de Ringleader of the Tormentors (2006). Pero después de irse de escena, volvieron todos los músicos a la carga otra vez al compás de “The Queen is Dead”, también de los Smiths. Sólo  quedaba tiempo para que se despidiera de su público, confesándole que él también los amaba.

Actitud, simpatía, carisma, un sonido popero pero rockero a la vez,  una banda que lo acompaña a la perfección, una discografía alucinante. Todo eso lo acompaña a Morrissey, uno de esos artistas que marcaron a fuego la historia del rock. Por suerte, la gira lo trajo nuevamente a Argentina, y el show en el Luna Park fue una verdadera obra de arte por donde se la mire. De esas que por suerte no se borran de la mente y quedan para siempre. ¡Gracias por volver, Moz!


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