Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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A 18 minutos

Sean eternas las canciones

Cronista: Juani Lo Re | Fotos: Nacho Boullosa

22 de Enero, 2016

Sean eternas las canciones

En vísperas del cumpleaños de Luis Alberto Spinetta, A 18 Minutos dio un gran show en La Trastienda Samsung.

“No somos una banda de covers, ni tributo, ni nada parecido”, aclara el bajista Machi Rufino promediando el show. Claro, él también fue parte de la gestación de A 18 Minutos del Sol, el álbum editado en 1977 luego de la disolución de Invisible, en el que Luis Alberto Spinetta buceó en las aguas del jazz-rock. Volver a tocar esas canciones también es interpretar lo que el mismo ayudó a crear y que tantas veces tocó en vivo.

En la noche del viernes, la banda formada por Carlos "Machi" Rufino en bajo y voz, Guillermo Arrom en guitarra, Andrés Beeuwsaert en teclados y Luis Cerávolo en batería dio un show de una hora y veinte ante una Trastienda colmada. La pieza elegida para comenzar fue “Toda la vida tiene música hoy”, que el propio bajista se encargó de ponerle la voz. “Telgopor” fue dedicado a Diego Rapoport, el tecladista original, fallecido en 2011. Según contaron, el Flaco solía bromear con el apellido del músico y el nombre de la canción.

La calidad musical de Rufino, Cerávolo y Arrom ya es conocida, pero fue Beeuwsaert, pianista de Aca Seca Trío, quien sorprendió con su calidez y sutileza al interpretar las melodías y se llevó merecidos aplausos a lo largo de la velada.

“Al principio nadie entendió el disco, pero ya saben que Luis era un adelantado a todo”, explicaba Machi, recordando la poca compresión que tuvo prensa de esa época para con el CD. A 18 Minutos del Sol es quizás una de sus obras más atemporales y anoche en La Trastienda Samsung, los músicos se encargaron de demostrar que el disco no envejeció ni un poco. La hermosa “Canción para los días de la vida” encontró a Arrom en guitarra acústica y Machi cantando ante un ya emocionado público.

Claro que no faltaron los invitados: Gustavo Spinetta, hermano de Luis Alberto, que tocó la batería en “Viento del Azur”, y Juan Pablo Rufino, hijo de Machi, se colgó el bajo en “Díganle”. “Cuando le conté al Flaco que mi hijo quería ser bajista, él mismo le regaló su primer instrumento”, recordó Machi, antes de comenzar “Era de Uranio”, de Spinetta-Jade.

El final trajo algunas joyitas de Invisible, una de las tantas Bandas Eternas del Flaco: “Durazno Sangrando” creó un tremendo clima de nostalgia y la eterna “Los Libros de la Buena Memoria” funcionó como el único bis del repertorio, dando el broche de oro al recital.

Machi tiene razón: A 18 Minutos no es una banda tributo ni de covers. Al tratarse del álbum más jazzero de Luis Alberto Spinetta, el grupo hace una libre interpretación de las canciones sin perder la esencia del disco grabado en el ‘77. El show en La Trastienda Samsung fue una clara muestra de que el Flaco está vivo más que nunca en sus inmortales canciones.
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