Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Hugo Lobo

El que no se mueve es un ortiva

Cronista: Fernando Villarroel | Fotos: Nacho Boullosa

23 de Julio, 2016

El que no se mueve es un ortiva

El líder de Dancing Mood presentó en Niceto su segundo disco solista, Stay Rude, y dejó en claro que su éxito no es casualidad.

Niceto. Sábado helado y las personas bailan. Bailan los que están arriba y los de abajo. Bailan todos, no hay nadie que deje los pies sin mover. Sobre el escenario aparece un tipo manejando a la perfección una suerte de doble comando en el que, por un lado, lidera una banda que suena tremenda y, por el otro, dirige una danza colectiva de fieles peregrinos. Hugo Lobo tiene un magnetismo distinto al que puede tener cualquier frontman de la escena nacional. No canta, no tira frases para quedar bien, no hace lo que quiere la gente; hace lo que quiere él, y la gente lo elige porque quiere.

Sale a escena con gorrita y lentes. Sí, igual que como aparece en la portada de su segundo disco solista, Stay Rude. Igual que como aparece en el parche de la batería de su banda, que también es igual a como aparece entre las remeras del público. El look es una marca registrada. “Esto se lo quiero dedicar a todos los que se reían de nosotros por la música que hacíamos, por como vestíamos. Esto va para todos ellos y para Rico”, dice Lobito antes de empezar a poner a sonar “Melody for Rico”, ese track homenaje al trombonista cubano Emanuel Rico Rodriguez que demuestra que vestirse y tocar así no sólo significa un estilo sino que también es una cachetada para los caretas que se le supieron reír en sus comienzos, y hoy no tienen más que rendirse ante el éxito de un hombre que, hace más de dos décadas, viene sonando cada vez más fuerte con sus mashups de reggae, rock steady y ska. Es auténtico, Lobito.

Hugo habla mucho más de lo que parece. Entre tema y tema, les dedica los sonidos a los pibes del barrio, a sus amigos, a todos los que vienen apoyando esta declaración de principios. Se jacta de poder pasar caminando por el barrio y haberse ganado el respeto de todos ellos; y eso no es joda cuando se viene de abajo y hay que pelarse el culo para que hasta los bufones de turno que tiene el barrio se saquen el sombrero. Mientras tanto, la gente baila al son de “Where we are still” y “Monkey head”. Bailan todos, no hay ninguno que se quede quieto. Ni el de seguridad se queda quieto. Bailan los chetos y los más humildes, porque en la música de este tipo hay comunión. 

El show va llegando al final y el hombre de la noche agradece a Radio Atómika, ubicada allá en la república separatista de San Martin, por haber acercado el show en formato streaming a todos los que no pudieron acercarse. En ese momento, Lobito saluda los chicos del barrio y les dice que todo va a estar bien. 

Hay que creerle, el tipo viene laburando desde hace mucho tiempo y siempre logra que su música suene mejor. Siempre logra que cada vez sean más los fieles que se acerquen a su show, siempre logra que la gente baile. Que bailen los de arriba y los de abajo, que bailen todos una y otra vez.

TODAS LAS FOTOS