Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Pilsen

¡Vieja y refrescante, Pilsen!

Cronista: Ariel Andreoli | Fotos: Nacho Boullosa

04 de Noviembre, 2016

¡Vieja y refrescante, Pilsen!

Pil Trafa juntó las dos formaciones de Pilsen en Vorterix para hacer un disco en vivo, y así dejar un registro físico de esa banda que fundó en los noventa, tuvo tres años de vida y dejó dos discos de estudio imperdibles de la escena punk argenta. ¡Salud, Pilsen!

Los colectivos que pasaban cerca del Vorterix el viernes a la noche, iban cargados de gente que volvía del laburo y de fanáticos de Guns ‘N Roses, que iban rumbo al estadio de River Plate. El calor infernal porteño se había apagado un poco hacia la noche, pero dentro del viejo teatro de Colegiales la energía y el calor estaban intactos.

Traje Desastre se encargó de abrir la noche para las primeras crestas que ingresaron temprano. Siguieron los Vejez Prematura, que generaron los primeros pogos, con sus canciones (hoy, casi de culto punkie). "¡Ahora seguimos, eh! ¡Volvemos con Bestiario!", anticipó Vicho, cantante de VP, para motivar a los presentes.

Para las 21.20, las cervezas giraban por doquier, y tal cómo habían prometido, la segunda formación de Pilsen estaba presente sobre el escenario. La encargada de romper el hielo fue “Momentos del mundo”, ese temazo que abre Bestiario (1994). “¡Gracias! ¡Vamos a pasar una linda noche”, decía un Pil Trafa emocionado, antes de seguir con “Dónde había estado” y “Sabotaje”.

El esguince de rodilla que sufre Pil no impidió que se moviera por el escenario, motivado por la euforia de la gente y por la fuerza de las canciones. “Juventud rebelión”, “Mundo mentiroso” y “Fulsa”, generaron coreos en los temas y el clásico: “Soy de Pilsen… ", por parte de la gente. Siguieron “Corriendo a la deriva” y “Escape", para felicidad de los punkies, que no pararon de cantar por la banda, y hasta Pil brindó con ellos.

El cierre del primer set, como no podía ser de otra manera, estuvo a cargo del hit inolvidable de Pilsen: “Ivan fue un comunista”. Imposible explicar la frase “Ivan se suicidó…” cantada con euforia por tanta gente. “¡Bestiario!”, gritó Pil después de presentar a todos los músicos de esa etapa. El telón se cerró y habría que esperar sólo un poco más.

Poco después de las 22, se escuchó un grito furioso del Tucán Barauskas, que dio el comienzo al demoledor set de la etapa de Bajo otra bandera (1992), al ritmo de “Cucarachas para el desayuno”. La canción que le siguió fue “Marcados a fuego”, y fue uno de los puntos más altos del show. Por la entrega de la banda, por el sentir de la gente y por ese Pil, que más allá de la lesión, se movió por todo el escenario. El doblete "Caramba, carajo ein whiskey (esta vez en Buenos Aires)" y "Ella saltó por la ventana", sumado a "Otra cerveza" fueron grandes momentos de descontrol, y además, donde el Tucán más se destacó.

“Este tema está dedicado a Osvaldo Soriano. El gordo era escritor, fanático de San Lorenzo y le gustaba viajar”, así presentó Pil “Seis historias”. Pegadita y dedicada a la mujer del ¿ex? cantante de Los Violadores, sonó “Va por mí, va por vos”, celebrada por todos. Punk Rock, amor y después.

“Esto queda plasmado en vivo, eh!”, agitó Pil a los presentes para terminar el set bien al palo con “Bajo otra bandera” y “Pogo en el ascensor”. El telón se cerró y la primera formación de Pilsen ya lo había logrado todo, generando que la euforia sea permanente.

El tercer set venía cargado de sorpresas. Primero, salieron Pil y los Violadores de la Ley. Sí, la última banda que tiene Pil Trafa se subió al escenario para hacer canciones de su álbum debut, que es una patada en la cabeza. La intro que funciona de antesala de “Northwestern Song”, seguida por canciones como "Rot und Schwartz" (en la que estuvo invitado el violinista de la Orquesta Fernández Fierro, Alexei Musatov), "Casa Roja" (más una versión violadora de “I fought the law”, de The clash) y "Non Santo".

“Ahora con Los Violadores de la Ley podemos ser Pilsen 3 o el Ejército Negro”, decía Pil para el final del show, entre risas. Previo a su frase empezó a llamar a todos los músicos que participaron de la noche,  para terminar con el clásico “Pilsen”, ese que cantaron con el ladrón de trenes Ronnie Biggs, hace más de 20 años atrás, ahora hecho un himno punkrockero. No había tiempo para más. Sólo para aplausos y gritos. O quizás para ir al siempre querido Salón Pueyrredón, que Stuka se presentaba con su banda, tal como lo informaban unos flyers que repartía un chico a la salida.

Pil lo hizo de nuevo. Puede juntar a quienes quiera y está bien. Tiene banca y la gente lo ama. Palabra mayor del Punk Local porque se lo ganó, pero habrá que esperar hasta el año que viene para escuchar la despedida del grupo. ¡Salud, refrescante Pilsen! ¡Esperamos verte pronto!

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