Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Kapanga

A media máquina

Cronista: Juani Lo Re | Fotos: Alan Guex

05 de Noviembre, 2016

A media máquina

Kapanga presentó su nuevo album, Motormúsica, en el Luna Park. Fue un show de más de dos horas con muchos familiares e invitados pero que nunca llegó a despegar del todo.

Kapanga siempre es sinónimo de fiesta. La alegría de sus canciones de la mano del carisma de sus músicos garantiza al espectador buenos ratos de diversión. Pero aunque el Luna Park del sábado contó con muchas canciones e invitados, fue un show con bastantes altibajos.

A las 21.30 la banda de Quilmes salió a presentar los temas de su último disco, Motormúsica (2016), ante la Familia Kapanguera y formados por Martín “Mono” Fabio (voz); Miguel “Maikel” de Luna Campos (guitarra); Claudio Maffia (batería); Javier “Memo” Manera (bajo) y Mariano Arjones (teclados).

El tándem “Mis Amigos”, “La Cruda” y “El Universal” dio arranque a un repertorio de casi 30 canciones. El nuevo disco fue tocado casi en su totalidad y al público le costó recibirlo en lugar de muchos clásicos que, obviamente, quedaron afuera.

Dentro de una larga lista de invitados, el líder de Los Pericos, Juanchi Baleirón, aportó su guitarra en “Bailarín Asesino” y Pablo Belmondo de 2 Minutos prácticamente destruyó las seis cuerdas en “La Taberna”.

La familia se hizo presente en el Templo del Box con la presencia de Tobías Fabio, hijo del Mono, Ernestina de Luna Campos y Bianca Maffia, hijas de Maikel y Claudio Maffia respectivamente. Varios hits sonaron enganchados uno del otro como “Bisabuelo”, “En el Camino” y “Ramón”.

El rock le ganó la pulseada al cuarteto durante las canciones nuevas. Al igual que en el álbum, Lo’ Pibitos se subieron al escenario a cantar “Descarte”. Seguido sonó “Juntos”, entonada por Maikel pero sin el Piti Fernández de Las Pastillas del Abuelo, como fue grabada en el estudio. “Algunos músicos no pudieron venir porque tocaban con sus bandas, como el Piti de las Pastillas... o el puto de Axl Rose”, disparó el Mono, y Maikel lo secundó tocando los acordes de “Sweet Child O’Mine”, clásico de los Guns ‘N Roses que en ese momento daban su segundo concierto en River.

Con todas las banderas del público en alto, uno de los nuevos himnos kapangueros, “No me sueltes”, fue predecesor de la ya histórica “El mono relojero” que marcó el cierre en lo que es un ritual de la banda.

Con un show muy diferente al del año pasado, Kapanga pasó una vez más por el Luna Park con la excusa de presentar sus nuevas canciones. Pero lo hizo con un recital que, los que siguen a la banda hace años, no recordarán por mucho tiempo.

TODAS LAS FOTOS