Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Rulo y La Contrabanda

Cabecitas locas

Cronista: Nahuel Perez | Fotos: Jorx Martinez

22 de Abril, 2017

Cabecitas locas

Rulo y La Contrabanda brindó un increíble concierto sacado de la galera, intenso y vibrante, prometió una visita para marzo del año que viene en el Teatro Vorterix y enamoró a la noche del Abasto con su entrañable simpatía.

La banda española liderada por el ex La fuga, Raúl Gutierrez, comenzó su escalada vibrante con "Tu alambre" y "Me gusta" de El Doble de tu mitad (2016), su último disco, seguidos de "Mi cenicienta" y "Como Venecia sin agua" de Señales de Humo (2010), placa debut de esta nueva etapa, y el primero para el agite.

El púbico, que esperó por Rulo bien pegaditos al escenario de Uniclub para rodearlo luego de celulares ansiosos por una captura, celebró cada canción como si llevaran allí aguardando toda una vida.

La placa más reciente fue la protagonista del primer segmento de la lista, con "Objetos perdidos", "Me quedo contigo" y "Noviembre" tocados casi uno detrás del otro, interrumpidos por "Divididos" de Especies en extinción (2012) y "Por ti", la rareza de la noche, realizada al filo de la improvisación pero con el fragor de un clásico.

Entre los solos de Dani “Pati” Baraldés y el infaltable Adolfo “Fito” Garmendia, también ex La fuga, el desenfreno de Karlos “Txarli” Arancegui en la batería y la cuota punk de Quique Mavilla en el bajo se sucedieron "Tranqui por mi camino", "La cabecita loca", "La flor", "Como a veces lo hice yo", "Por morder tus labios" y "Heridas del Rock & Roll" todos ellos de Señales de Humo, que tocaron practicamente entero.

Para el tercio final Rulo y sus secuaces, presentados al público con sendas rimas, descargó toda la fuerza de su pasado con "Por verte sonreír", "Capital Federal" y "P’aquí P’allá" de su pasada era en La fuga, en una escalada que tuvo pogo, mosh, gente en el escenario y algunas piñas, para concluir en lo más alto con "32 Escaleras", consagrada como un nuevo viejo tema de la banda.

Con un carisma cantábrico insuperable, y envuelto en dos horas de rock, desamores, romances y borracheras, Rulo y La Contrabanda, junto a un público enamorado, se regalaron mutuamente un recital de esos que se convierten en mito urbano. Para los que se lo perdieron, tendrán que esperar hasta el año que viene para enterarse de qué se perdieron el sábado en el Abasto.

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