Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Emanero

¿Quién es Emanero?

Cronista: Lucas González | Fotos: Barbara Sardi

06 de Junio, 2017

¿Quién es Emanero?

A fuerza de canciones que apelan a la reflexión, el emecé agotó las entradas de su primera presentación del año en Capital Federal. Si aún no lo conoces, deberías.

La última vez que Emanero se presentó en Capital Federal fue en Niceto Club, sietes meses atrás. En aquella ocasión, la excusa fue cerrar un año activo, que lo tuvo girando por todo el país con Tres (2014), su último disco de estudio. Pero el concierto del sábado pasado, en Uniclub fue diferente. En parte, porque optó por un formato más reducido para su banda: sólo estuvieron Decano Flow, MC que lo acompaña habitualmente, Agustín Heimberg, en guitarra, y Oscar Ariel Domínguez, quien ocupó el rol de tecladista y DJ. El orden (ni la cantidad) de los factores, en este caso, no alteró el resultado.

La lista, similar a la que hizo en Palermo, contó con dos novedades: “El temblor”, que continúa la línea planteada en Tres, por lo introspectivo (“La mitad de mi vida reflejada en mis canciones”); y “Mi libertad”, canción que surgió a partir de una convocatoria realizada por el MC a sus seguidores, donde los invitó, por medio de las redes, a enviarles diversos ritmos. Ambas integrarán el repertorio de su próximo disco y ya fueron adoptadas por su público. Al margen de los estrenos, hizo un repaso de su carrera, compuesta por tres álbumes de estudio: Bienvenidos a mi mundo, de 2006, Arjé, de 2014, y el ya citado Tres, el trabajo que lo catapultó a las grandes ligas del rap argento y que más hondo caló en sus seguidores.  

Con los años, el hip-hop ha desarrollado todas y cada una de sus vertientes en la escena nacional, desde grafitti al breaking. Hoy en día, no resulta extraño ver a jóvenes practicando el baile en la estación de Constitución. Por supuesto, el rap jugó un rol fundamental en la difusión de esta cultura. A finales de los ‘90, Fuerte Apache (F.A.) era “el” referente en la materia. “Nuestros” desclasados del Bronx.

No obstante, el tiempo se encargó de desplazar al género a un segundo plano, por debajo de la improvisación (o freestyle), que actualmente es la tendencia entre los pibes argentinos. ¿Quién no ha visto últimamente a chicos tirando unos free en el subte? Competencias como la Batallas de los Gallos, que está auspiciada por Red Bull, o el Quinto Escalón, que nació en el anonimato y se lleva a cabo en el Parque Rivadavía, traccionan a decenas de participantes y miles de espectadores.

Lejos del estilo gansta que impuso F.A. o de las batallas de egos (que tanto le dan de comer al mercado y la prensa local), Emanero forjó una carrera a fuerza de buenas métricas, lejos de la prepotencia y la soberbia propia del rap. Por eso, que haya agotado las entradas de su presentación en Uniclub es una suerte de reivindicación para todos aquellos que priorizan la canción por sobre todo lo demás. O como canta en “¿Cuándo, dónde y quién?”: “Soy un pibe camuflado bajo la piel de un rapero y, donde todos insultaban, yo elegí decir te quiero”.

Como también ocurrió en Niceto Club, convocó a Orión XL, el MC más bravo del condado, para realizar “Sombras a las 5 A.M”, acaso el mejor track de su último álbum, donde los cantantes dispararon unas líneas tan reflexivas (“Cómo puede ser que si todo me sale bien esté apagado”), como críticas (“¿A quién culpar? Hollywood, Cris Morena o al sistema por tildar de penas problemas que vienen y van”). Concluido, se sumó Under MC, para hacer “Espejos enfrentados”, un tema del último disco de Orion, Kaos & Armonía (2016): además de ser el súmmun de las colaboraciones, posee un increíble vuelo poético (“Espero que te quede claro que para ser buen rapero, importa más el tamaño del léxico que el del ropero”). A su término, sólo quedaron Emanero y Under, quienes hicieron la “Ciudad del Odio”, incluida en Mentálico, disco que este último sacó en 2010.    

De su tercer disco, no quedó ninguna afuera. Hasta hizo “Si no haces nada sos parte”, un rap que surgió por una campaña anti bullyng que encabezó el Consejo Publicitario Argentino. También hubo lugar para sus composiciones primarias, como “Amenme, odienme”, “Más tenemos, más queremos” (su primer hit), “Almas perdidas” y “Miedos”. Casualmente, estas últimas dos son de las canciones más comprometidas socialmente del rapper: la primera, un relato muy incisivo de la calle (“Nacido en clase baja ni se imaginaba/ El futuro que este cruel destino preparaba”); la segunda, una declaración de principios (“Camino lento, sigo el ritmo de un compás/ Escucho el llanto de una madre que grita nunca más”).

Con 30 años recién cumplidos, y poco más de diez en el circuito, Emanero se posiciona como uno de los referentes del rap en la Argentina, en una época clave para el género, donde las redes y el boca y boca están jugando un rol clave en la difusión.  

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