Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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The Dead Daisies

Escuela de rock

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Anabella Reggiani

15 de Julio, 2017

Escuela de rock

El súper-grupo americano demostró que de rock and roll entiende todo, y con temas propios y ajenos convirtió el Teatro Vorterix en espectáculo pleno. Efectivada al 100%

Dar ese paso hacia el escenario, con la seguridad y la confianza propia de quien sabe lo que hace. De aquel que tiene la lección aprendida en la mejor escuela: la ruta. No es para cualquiera, aunque sí lo es para cada uno de los integrantes de The Dead DaisiesDoug Aldrich en guitarra (Whitesnake, Dio), Marco Mendoza en bajo (Thin Lizzy, Whitesnake), Brian Tichy en batería (Ozzy Osbourne, Foreigner), David Lowy en guitarra (Red Phoenix, Mink) y John Corabi en voces (ex Mötley Crüe); todos ellos dieron varias vueltas al velocímetro y al cuenta kilómetros del mundo de la música, llenaron sus CV, cargaron sus memorias de experiencia, y ahora, salen a tocar (como corresponde) con el manual de rock and roll en la mano.

Lección 1:
Componer temas dedicados a las fiestas extremas propias de un rockstar descarrilado. Y los Daisies los tienen, como “México” donde relatan un desbocado viaje al país centroamericano, con tequilas y “sweet señoritas”, o “Last Time I Saw The Sun”, donde la letra en tempo hardrockero es bien directa: “Soy un gitano, soy un amante, soy un forajido sin arma, así que no me preguntes, no puedo decirte, la última vez que vi la luz del sol”. Y por supuesto, líricas dedicadas a amores del pasado, las que John Corabi se encarga de explicar: “Tenía que escribir una letra y no sabía sobre qué, así que recordé la historia de mi ex esposa, y como son todas igual, surgió ´All the same´”. Nota: Aprobado.

Lección 2:
Usar el rock como medio de protesta para gritar el descontento por la situación del mundo actual. Con una banda que suena compacta, directa y afinada (y afilada), bajar este mensaje es mucho más fácil. Y la respuesta de la gente es instantánea cuando empieza a sonar la ganchera “Long Way to go” que pinta la realidad de forma acertada: “Damos un paso para adelante, y dos para atrás”, o “With You and I” con el hiperactivo Marco Mendoza pidiendo “Buenas energías para toda la mierda que estamos pasando”. Por más que durante toda la noche el nivel de adrenalina y de festejo fue altísimo, el mensaje de concientización llegó a su destino. Nota: Aprobado.

Lección 3:
Activar todos los clichés propios del género: Desplegar la bandera argentina, arengar todo el tiempo pidiendo que la gente grite, cante, levante los brazos. Llamar a tu cantante “Don Juan” –traduciendo su nombre -; liderar la fiesta con el manejo del escenario de Corabi diciendo “You guys are fuckin´ locos”, o trenzarse con el público respondiendo entre risas: “Yo también te amo, pero no de ese modo, a mí me gustan las mujeres”. Presentar a la banda de forma original, tirando riffs antológicos de AC/DC, de Black Sabbath, de Iron Maiden y hasta ¡“La Bamba”!, mientras cada miembro recibía su ovación. El solo de batería de Brian Tichy, jugando con los palillos y al final tocando con las manos. El solo de guitarra de Doug Aldrich (tenerlo en la banda es entrar ganando 1 a 0 desde el vestuario), manejando el slide y comandando un recuerdo improvisado y emotivo de Ronnie James Dio –a quien supo acompañar-. Como reacción al grito de “¡Dio, Dio! Doug reprodujo “Heaven and Hell” de Sabbath, con las voces de los presentes cantando, mientras Corabi miraba como espectador de lujo. Nota: Aprobado.

Lección 4:
Armar una lista de covers que sepamos todos, inyectarles una dosis extra de octanaje rockero y hacerlos suyos. Los Daisies se apropian de “Fortunate Son” de Creedence Clearwater Revival, de “Join Together” de The Who, de "Healter Skelter" de The Beatles, de "Midnight Moses" de The Sensational Alex Harvey Band", de "We‘re American Band" de Granf Funk Railroad y como gran final, de “Highway Star” de Deep Purple, donde Corabi se luce gritando a lo Ian Gillan, y mientras Doug se disfraza de Jon Lord y de Ritchie Blackmore a la hora de los solos. Nota: Aprobado menos, quizás fueron demasiados covers.

Toda una celebración de puro rock and roll, sin vueltas, sin espamento, con músicos que la pasan bien y que logran el mismo efecto con quienes pagaron el ticket. The Dead Daisies dio cátedra porque conoce el paño y principalmente… porque pueden.

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