Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Buena Vibra

Buena Vibra y buena música

Cronista: Jeremias Wald Acuña | Fotos: Gentileza: Prensa

15 de Julio, 2017

Buena Vibra y buena música

La fría trasnoche de viernes no amedrentó al público que colmó la Ciudad Cultural Konex para disfrutar de la tercera edición del Festival Buena Vibra. Crónica de una cita con algunas de las bandas independientes más importantes del momento, performances, muestras de arte y diseño y cortes de pelo, entre otras experiencias en una fábrica del Abasto.

Por los altoparlantes comienza a sonar una música familiar, sobre todo, para los que vivieron su infancia durante los ‘90. De un momento a otro no se sabe si al escenario del Konex subirán los mendocinos de Perras on the beach o el entrañable personaje Alf. De inmediato se disipa la duda, y los comandados por Simón Poxyrran toman por asalto la escena con su mix de estilos y sonidos. Probaron, en este festival, su nueva formación con Nacho Laspada en guitarras y Fabricio Foresto en batería y cautivaron a su público bien entrada la madrugada del sábado. Pero antes de abordar la performance de los Perras, hay unas cuantas historias para contar.

Las columnas y la estructura fabril de Ciudad Cultural Konex dan un marco particular que resalta la impronta del Festival Buena Vibra, que en su tercera edición no sólo acerca música sino también muestras de arte, diseño y algunas performances mientras suenan las bandas. En la parte destechada algunos juegan partidos simultáneos de ping-pong y contra el frío. Otros se dedican a la velocidad del ya clásico Daytona USA.          

La noche había comenzado allá lejos con Las Sombras y su rock valvular anclado en los setenta. La banda con más proyección de La Pampa mezcló canciones de su disco debut homónimo con algunos temas nuevos que aún no tienen nombre. La oscuridad rockera y bluesera marcó el pulso del comienzo del Festival.

Al ratito subió al escenario la banda con más experiencia de la noche y la única instrumental. Morbo y Mambo comenzó su presentación con “Blanco Nigeria”, un afrobeat intenso de su primer disco Morbo y Mambo (2011). Aunque se encuentran en una etapa más electrónica y bailable, el ritmo africano cercano a Fela Kuti siempre se encuentra presente con la banda de los marplatenses, y le suman un poco de dub cuasi psicodélico para redondear un combo sonoro alucinógeno.

Sin embargo, el momento bailable por excelencia llegó con Bándalos Chinos y su pop sutil y hitero. Con mayoría de temas de En el Aire (2016), su EP más reciente, la banda que conduce el cantante Goyo Degano mostró un show sin fisuras y un sonido pulcro. Por momentos parecía que las columnas de la vieja fábrica bailaban al ritmo de las guitarras y se divertían con los movimientos del público que intentaba esquivarlas.

Ya pasadas las 3 de la mañana de la fría madrugada del sábado 20 la nueva sensación del indie argentino se floreaba frente a un público absolutamente entregado. Con Simón Poxyrran, y su voz con un dejo a Pity Álvarez, comandando esa locura marihuanera generalizada que expone Perras on the beach, la noche fue llegando a su clímax. “Nuestro amor es una tuca en mis bermudas” canta Simón acompañado por su invitado amigo Luca Bocci en la inédita pero coreadísima “Una tuca”. El mosh se hace presente en diversos temas, como en “Australia”, el tema sónico de Chupalapija (2016), su álbum debut.

“Este es un momento en el que vamos a bizarrear” adelantó Poxyrran cuando se quedó junto al bajista Bruno Beguerie en el escenario. Comenzó a sonar un trap de fondo mientras Beguerie empezaba a improvisar sobre esa base. Acto seguido, los dos músicos se enzarzaron en una batalla de rap que fue, para el humilde criterio de este cronista, claramente ganada por el bajista de Perras. A pesar del volumen bajo de la guitarra y algunos problemas en la batería, la banda tiene una relación de cariño muy especial con su público. El otro invitado de la noche fue LOUTA, quien subió a cantar “Turco X”, de un recital que terminó bien alto con “Mis amigos".

La última imagen de la tercera edición del Festival Buena Vibra fue la de los cuatro Perras on the beach lanzándose hacia su público para fundirse en un pogo amiguero que retrató cómo fue la noche en general. Una velada fría y ventosa que contó con un Konex lleno, listo y dispuesto a festejar que existen bandas y festivales que poco tienen que envidiarle a las franquicias traídas de otros lares. 

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