Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Personal Fest

Día 2 - Esperando en el barro

Cronista: Gentileza: Guillermo Lopez | Fotos: Gentileza: Ro Diaz

09 de Diciembre, 2005

Día 2 - Esperando en el barro

Con más gente y varios inconvenientes en la organización, el sábado cerró la segunda edición del Personal Fest. En la última jornada, pasaron por los escenarios Duran Duran, Erykah Badu, Kinky, los locales Babasónicos, entre otros.

El sábado no empezó bien (meteorológicamente hablando). Para el mediodía las nubes cubrían toda la capital y ya habían dejado caer algunas gotas, suficientes para embarrar todo el predio del Dique 1 (en Puerto Madero) donde se iba a realizar el segundo día del Personal Fest edición 2005. Igualmente, eso no logró espantar a las casi 30 mil almas que dieron el presente.

Sin embargo, el agua dejó su huella: al igual que el viernes, atrasó todo 2 horas. Malas noticias para los tempraneros que se apretujaron en el escenario principal esperando a Erykah Badu, quien se suponía que a las 20 iba a estar sobre las tablas.

La espera se hacía eterna. El público se impacientaba y comenzó a silbar y a tirar botellas al escenario donde estaban algunos plomos que nada tenían que ver con el atraso. Mientras tanto, Emmanuel Horvilleur apareció en el otro escenario ‘grande’ del predio.

Cuando la espera parecía inmortal, los músicos de la banda de Erykah Badu llegaron a escena. Unos instantes después, la cantante apareció por primera vez frente al público argento fumando una especie de ¡sahumerio!. La morena, de labios enormes y abultado afro, repartió durante casi 120 minutos su fino r&b, acompañado de su potente voz. Sin embargo, los que esperaban a Babasónicos, la abuchearon. Al mismo tiempo, La Portuaria hacía lo suyo en el otro escenario.

Cuando Badu terminó de tocar, una multitud llegó para ver a la banda liderada por Adrián Dargelos. Mientras, otra masa de gente se amontonaba en el Motorola Rokr para escuchar a Aterciopelados que realizó un repaso por todos sus clásicos. Además, su cantante Andrea Echeverri presentó tres temas de su primer disco como solista.

Por su parte, Babasónicos aprovechó la ocasión para presentar frente a la gran aglomeración de público los temas de su último trabajo: Anoche. También, hicieron una repasada por lo mejor de Jessico e Infame. A medida que pasaba el show quedó en claro que la banda de Lanús dejó en el freezer sus temas más viejos (y más rockeros), algo que sus antiguos seguidores les vienen recriminando hace tiempo.

Para esperar a Duran Duran, una buena opción fue la carpa Motorola Music, donde los Crystal Method, en versión dj, limaron a muchos fieles con sus fuertes bajos y caótico techno. Sorprendieron los remixes de Roadhouse blues (de The Doors) y Enter sadman (Metallica).

El plato fuerte de la noche iba a llegar. Después de dos horas y media de lo pactado, Duran Duran hizo su aparición en el escenario. Los británicos transmitieron toda su estética y sonido de los 80 y trasladaron a todos 20 años atrás. Para eso, desenfundaron una catarata de hits que, por supuesto, dieron sus buenos frutos. Comenzaron con (Reach up for the) Sunrise, de su último disco, y pasaron por clásicos como Ordinary world, Hungry like the wolf y Rio. La audiencia, que coreaba y bailaba cada tema, festejaba todos los “¡gracias Argentina!” y cada palabra que salía en un torpe castellano de un comunicativo y simpático Simon Le Bon (cantante). Además, como sorpresa, el quinteto interpretó Instant Karma, de John Lennon. Wild boys, uno de los himnos de la banda, fue el tema elegido para cerrar una noche de recuerdo.

A los de Kinky les tocó pelear contra el cansancio de algunos que querían aterrizar en sus camas. Para eso, dieron batalla abriendo su show con una excelente versión de The headphonist, de su disco Atlas. Nadie se puede resistir a la fiesta que crea esta banda en cada uno de sus recitales. Es que los mexicanos tienen la capacidad de mantener al público en un clima festivo y movido durante todo su show. Algo parecido se percibe en otras bandas del mismo país, como Café Tacuba o Molotov (¡Viva México, cabrones!). Con una sólida base, formada por César Pliego (bajo) y Omar Góngora (batería/percusión), pasaron trabajadas versiones de Ejercicio No. 16, Más, Sol (batucada), Cornman y Mirando de lado. ¿La sorpresa?, la aparición de Lolo (de Miranda) en medio de un tema. Todo bien, pero ¡se lo ve en todos lados! ¡hasta en el programa de Susana Giménez!. Pero, por suerte, no fue con su guitarra.

Lejos de superar o siquiera igualar lo que fue la primera versión del Personal Fest, esta edición tuvo varias falencias. Primero, la ubicación de los escenarios. Debido a su corta distancia, el sonido de las bandas se mezclaba en el aire y era imposible escuchar con claridad. Por otro lado, los pocos puestos de comida generaron largas colas para comprar una hamburguesa (encima caras, como siempre). Con algunos problemas de organización (como el extenso atraso o la falta del piso de plástico en los campos para eludir el barro), la segunda edición del Personal Fest llegó a su fin. Si hay tercera, habrá que mejorar varias cosas.
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