Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Acorazado Potemkin

Otra clase de amor

Cronista: Jeremias Wald Acuña | Fotos: Fernanda Guitian

03 de Noviembre, 2017

Otra clase de amor

Acorazado Potemkin se dio cita el 3 de noviembre ante un Niceto Club colmado para presentar Labios del Río (2017), su placa más reciente. Un show de casi dos horas fueron la muestra cabal del crecimiento musical de una banda que no parece agotarse.

“Yo sabía, que a Santiago lo mató Gendarmería”, explotaba el cántico en Niceto. Minutos antes Juan Pablo Fernández, guitarra y voz de Acorazado Potemkin había dedicado “a Sergio y Germán, los hermanos de Santiago Maldonado”  la canción “Las Piedras”, que ya había homenajeado a otro luchador social asesinado, Mariano Ferreyra. Es realmente necesario en ciertos casos expresarse de esta manera para mostrar desde dónde se habla. Claro que a esta altura ya se sabe dónde está parada la banda, pero nunca está de más recalcarlo. No es una novedad pero ante la falta de empatía de cierta parte del ambiente, es más que resaltable lo que ocurrió el viernes.

Con la excusa de presentar Labios del Río (2017), Acorazado citó a sus seguidores a Niceto Club el viernes 3 de noviembre. Altertango fue la banda invitada para abrir la noche palermitana, una agrupación mendocina de tango alternativo. En un guiño al pasado de Fernández en Pequeña Orquesta Reincidentes, Altertango dio un demostración poderosa y concisa de cómo interpretan ellos uno de los estilos más tradicionales de nuestro país.

La espera, matizada por Manal en los altoparlantes, se terminó a las 22. A esa hora se corrió el telón para dar comienzo a una noche llena de climas espesos. El comienzo, potente y a todo vapor, fue con dos canciones de Remolino (2014), su segundo disco: “A lo mejor” y “Cerca del sol”. El recital empezó con algún problema de sonido, que fue rápidamente sorteado. Luego, se hizo la presentación en vivo de la nueva placa. Con Elbi Olalla, tecladista de Altertango, como primera invitada tocaron “Las cajas” y “Humano”, canciones en las que también participó en la grabación.

“Vamos a tocar fuerte así nos escuchan los de al lado”, comentó jocoso Fernández, respecto al sonido que llegaba del Lado B de Niceto. El bajo de Federico Ghazarossian, potente y sutil a la vez, navega, preciso, durante la noche entre los solos de Fernández y los certeros redobles de Lulo Esaín. Los cortes y cambios de ritmo de la batería son constantes y una de las marcas más reconocibles de la banda. Además, claro, de la voz tanguera de Juan Pablo Fernández. Christine Brebes, en violín, y el “Cardenal” Domínguez son los otros invitados a subir al escenario de Niceto.

¿Cómo definir a Acorazado Potemkin? Rock, sin muchos eufemismos. Por momentos algo setentoso, pero también punk y blusero. Los tres discos editados lo demuestran, una combinación particular con un ADN propio que los hace una de las bandas más interesantes de la escena local. Hecho que se demuestra en la casi unánime reacción del público: concentración. Es notorio lo que genera Acorazado entre la gente que lo va a ver. Sin tribuneadas, el power trío provoca una atención poco natural. El público escucha, entre absorto y fascinad, cómo se desenvuelve una banda que tiene menos de 10 años.

No faltó tampoco la presencia de Flopa Lestani en la hermosa “La mitad”, del disco debut Mugre (2011). “Si es cierto que lo nuestro se termina / si es cierto que hay que hacerle un final / entonces quiero que te lleves mi hombro izquierdo / que sin tu pelo no lo voy a usar jamás”, cantan tristemente Fernández y Flopa.

Pero el momento más emotivo de la noche se dio con “Hablar de vos”, de Labios del Río, al que se sumaron nuevamente Christine Brebes, Elbi Olalla y Mariano Fernández Bussy, hermano de Juan Pablo. La letra y la versión, conmovedoras, hicieron mella en una noche de por si emotiva. Los saludos posteriores al tema no hicieron ms que confirmar la imperiosa necesidad de un abrazo.

“Esto es para cada uno de ustedes, cada uno elige qué hacer con esto”, presentó Fernández para dar paso al cierre del show con el “hit” de la banda: “El pan del facho”.  Un show de casi dos horas en el que presentaron el disco nuevo y recorrieron algunos temas de los predecesores. La banda, visiblemente contenta, se despidió agradecida de un Niceto colmado. La sensación, hermosa, que queda al finalizar la noche es que Acorazado Potemkin, con sus tres placas a cuestas, es una de las pocas bandas de culto que existen hoy en el país.  

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