Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Cruzando el Charco

Lo nuestro tiene magia

Cronista: Sergio Visciglia | Fotos: Ayelen Martinez

16 de Junio, 2018

Lo nuestro tiene magia

La banda platense despidió su disco A Mil en El Teatro Vorterix, confirmando su cariño con el público porteño a fuerza de canciones que viajan por distintos rumbos, con el rock del Río de la Plata como mayor estandarte.

“Suelto en Buenos Aires”, canta  Francisco Lago para saludar al público porteño segundos después de que las luces se apagaran, con la canción más conocida hasta ahora de la banda platense Cruzando el Charco, que sirve perfectamente para confirmar la complicidad durante las siguientes dos horas.

Más que participativa será la función de los seguidores, fieles para cantar todas las canciones y corear en la previa y en los descansos la intro de “La tercera en discordia” como grito de guerra constantes. El clima mundialista también los verá protagonistas promediando el show, antes, durante y después de “Zurda de cristal”, con remera argentina arriba del escenario incluida. Y será divertida la situación en otro momento cuando el cantante querrá contar algo en vano, y rindiéndose al sentir que no le daban bola. Querían música nomás, qué mejor halago que eso para un artista.

Las canciones del último disco, A Mil (2017), fueron el tronco de una lista que no dejó de lado las viejas perlas de aquellos tiempos en los que tal vez un pequeño puñado de porteños recién escuchaba apenas el nombre de la banda. Así entonces las sentidas y cálidas “Cambiando de color” o “Volver a nacer”, dos de las mejores piezas de lo nuevo (y de toda la discografía), se entremezclan por ejemplo con “Tu nombre” y “Encontrar” (Desde Adentro, 2014), o “Gardel” y “Hasta acá llegamos” de la ópera prima Perdonar (2012).

La presencia de Francisco Lago es uno de los puntos fuertes del show, acompañando lo mejor que tiene la banda que es cuando pone al formato canción en primer plano (como las destacadas en el párrafo anterior), pese a ir y venir entre el rock más rioplatense, el ska o la distorsión, o incluso la cumbia, que quedó para el final en un completo pachanguero donde resaltaron “El baile” o el cuarteto “Sobra la esquina”.

Hubo tiempo para un tema acústico, “Lo nuestro tiene magia”, que siempre suena cuando el cantante se ofrece en formato solista, y también para una canción nueva que ya la mayoría de los presentes conoce, titulada “Mi partida”, con destino de pertenecer en un futuro al bloque cumbiero del final. Tampoco miró para otro lado para el momento de lucha y revolución feminista que vive el país, y el pañuelo verde se hizo presente arriba de las tablas acompañado de otros tantos con el puño bien alto en el campo de Vorterix.

Faltaban las arengadoras rockeras, viejas y nuevas, que coronaron el final del show: “Balas de magia”, “Adonde están” e “Inmortal”, más “La tercera en discordia”, presente durante toda la noche gracias al público y ahora ejecutada por la banda.

Una especie de despedida de A Mil en la ciudad propuso la banda en el lugar que también vio nacer al último disco de Cruzando el Charco, que le abrió puertas en todo el país y que llegó a más oídos que nunca. El rock sigue viniendo fuerte desde de La Plata, sea el estilo que sea, y esto no es novedad, solo confirmación.

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