Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Franz Ferdinand

Un fuego fuera de control

Cronista: Juani Lo Re | Fotos: Gentileza: Prensa

07 de Octubre, 2018

Un fuego fuera de control

Franz Ferdinand volvió a la Argentina por quinta vez para tocar en vivo las canciones de Always Ascending. Obviamente, tampoco faltaron los clásicos.

Siempre en ascenso. Esa sería una traducción aproximada del nuevo CD que Franz Ferdinand vino a presentar el domingo pasado en Museum. El nombre no fue elegido al azar. Tras la partida del guitarrista fundador Nick McCarthy, la banda de Glasgow convocó a Dino Bardot y Julian Corrie, músicos que cambiaron las melodías guitarreras por frecuencias beat y sintetizadores, lo que para el grupo supone un “ascenso” en su estilo.

La noche arrancó temprano con jóvenes agolpándose en la puerta de Museum intentando comprar entradas en puerta y aprovechar de promociones 2x1 (la situación cambiaria ya está afectando el precio de los tickets para los shows internacionales).

Una vez adentro, el argentino Maxi Trusso calentó la previa con sus caballitos de batalla “Nothing at All” y “Please Me”. En un set de media hora, Trusso puso a bailar a unos cuantos, y a pesar de quedarse sin aire en algunos pasajes del show, su actitud compensó todo lo demás.

Franz Ferdinand salió a escena a las 21.30 horas, liderado por un Alex Kapranos en versión predicador pop pidiendo que todos alcen sus manos al cielo. “Always Ascending” fue la primera canción de un repertorio que duró una hora y media, y que jamás bajó la intensidad.

Pero el primer hit acompañado del primer pogo furioso de la noche llegó con “Do you want to?”. “Argentina, puedo sentir tu amor esta noche”, lanzaba el cantante cada dos por tres en plan religioso, y claro, “Feel the love go” de la última placa también sonó en vivo.

En la mutación de la banda la clave tiene nombre y apellido: Julian Corrie. El multinstrumentista a veces se sienta en los teclados (crucial en “Love Ilumination”), a veces en los sintetizadores, las guitarras y sobre todo, los coros. Su incorporación a la banda fue sin duda un acierto.

Pero mientras, Kapranos siguió haciendo de las suyas como buen frontman que es, arengando, tirándose al público (no hubo ese maldito campo VIP que el cantante tanto odia), y hasta invitando a un fan a tocar “Darts of Pleasure”. Lo más oscuro de la matiné se llenó de luces y sonidos en el megahit radial “Take Me Out”, que desató la locura total del público.

Tras un breve impasse, el quinteto volvió a escena para los bises. El incendiario riff de “This Fire” fue literalmente un fuego que se salió de control dando cierre a un recital impecable de la banda escocesa.

La comunión entre la banda de Glasgow y Buenos Aires sumó otro capítulo a una historia que no parece tener fin a corto plazo. Desde su visita junto a U2 en 2006 hasta ahora, el grupo liderado por Kapranos siempre brindó grandes shows por estas tierras.

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