Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Festival Buena Vibra

Festejar la autogestión

Cronista: Juani Lo Re | Fotos: Alan Guex

16 de Febrero, 2019

Festejar la autogestión

El Festival Buena Vibra tuvo su versión deluxe el sábado en el Malvinas Argentinas. Fue una celebración de bandas autogestionadas como Usted Señálemelo, Marilina Bertoldi, Las Ligas Menores, Louta y Los Espíritus, entre muchos otros.

“¿Qué onda con los canales que quieren bajar? ¡Si cierran C5N que quilombo se va a armar!”, rapeó Wos durante el set de Banzai FC, promediando la tarde del autodenominado "festival más lindo del mundo".

Fue una jornada cargada de buena energía pero también con muchos reclamos políticos. Julián Kartún de El Kuelgue pidió la separación de la Iglesia del Estado en “Cristo es Marquitos di Palma”; Marilina Bertoldi pidió por el cupo femeino en festivales y le pegó varios palos al empresario José Palazzo; y los cánticos contra el presidente Mauricio Macri estuvieron presentes durante el show de Los Espíritus.

El calor no dio tregua ni durante la tarde ni a la noche del Festival Buena Vibra, que en su edición más convocante mudó la sede desde la Ciudad Cultural Konex al Malvinas Argentinas en La Paternal. Ponderaron las chicas con glitter en su cara y los muchachos con camisas floreadas como outfit oficial, los peinados extravagantes y un público muy heterogéneo.

A la grilla que circuló días antes de la fecha hubo que descartarla, pues todas las bandas retrasaron una hora su presentación. Aínda Dúo y Valdés salieron a tocar luego de las 15 horas, bastante después de cómo estaba pactado.

Los puestos de hidratación eran mínimos, y muy necesarios teniendo en cuenta que hizo más de 30 grados de temperatura. Los planos de evacuación no eran claros y las colas eran tan extensas para adquirir una bebida en el “Patio Cervecero” que si o si hubo que sacrificar el ver a alguna banda. Por otro lado, el mismo patio contó con una pantalla para poder seguir los shows.

Por suerte, lo mejor pasó arriba de los escenarios: Marilina Bertoldi brindó el show más rockero que haya sonado en el Buena Vibra. Con su flamante Prender un Fuego (2017) bajo el brazo, la ex Connor Questa se adueñó del escenario principal en un potente recital de 45 minutos. Militantes del Climax combinó su hip-hop con jazz-rock cuando caía la tarde, y Bándalos Chinos dedicó todo su set a las canciones de BACH (2017), su última placa.

Dentro del microoestadio, hubo distintas actividades por fuera de lo musical que resultaron bastante interesantes. Desde probar instrumentos hasta una feria americana para comprar camisas. Los aros de ula-ula también sirvieron para que gente de toda edad mueva las caderas al ritmo de la música. Los escalones sirvieron como punto de descanso para hojear unas revistas Billboard o Haze, o escuchar música que venía desde el stand de Exile Records, mientras unos pibes corrían carreras en el Daytona a pocos metros.

El flamante campeón mundial de la Red Bull Batalla de los Gallos, Wos, rapeó como nadie sabe hacer mejor junto a Banzai FC, y Las Ligas Menores demostraron que hay (sobra) talento femenino. La banda de Anabella Cartolano sorteó algunos problemas de sonido y regaló hermosas canciones como “1200 KM” y “Ni Una Canción”.

Cuando llegó la noche, ni una persona de las 12.000 presentes se quiso perder el show de Louta. El referente del indie nacional dio el show más ecléctico en base a Enchastre (2018), su nuevo disco. "Todos con el Celu” abrió su set con bailarines y percusionistas incluidos, acompañados de cientos de luces de aparatos móviles que venían desde el público. Con su pantalón de vestir, su chomba naranja y su pelo engominado, Jaime James parece un personaje salido de la década del 50, pero tiene bien claro como adueñarse de cada rincón del escenario.

Las presencias femeninas de Zoe Gotusso en “Ayer te Vi” y Marilina Bertoldi en “Uacho” condimentaron un espectáculo que tuvo de todo. Incluso una versión de “Que bien que estoy” con meneadito incluido y “Gasolina” del reggaetonero Daddy Yankee.

Tras un comienzo accidentado por un problema en una de sus guitarras, Usted Señálemelo se puso rápidamente de pie y ofreció un interesante set. La banda de Juan Saieg osciló entre el pop-rock y la psicodelia, convirtiendo la atmósfera en una rave al aire libre. Una estrafalaria versión de “Sintonía Americana” de los Abuelos de La Nada y la hitera “Big Bang” fueron los puntos más destacados.

Con la gente todavía corriendo de un escenario al otro, El Kuelgue dio un show con la misma estructura de siempre. Canciones pegadizas como “Bossa n’ People” con algunas nuevitas como “Jimena”. Obviamente no faltaron los pasos de comedia de Julián Kartún y el tecladista Santi Martínez antes del final con “Cariño Reptil”.

Los Espíritus dieron un recital chamánico. La hipnótica “La Crecida” invitó a la danza incluso a los que estaban más atrás. “Jugo” y “Huracanes”, ambos de Agua Ardiente (2016) fueron las más cantadas, y su líder Maxi Prietto adelantó “El árbol de los venenos”,  una canción inédita que mantiene el estilo que la banda, que verá la luz en su próxima producción de estudio. Una versión extendida de “El Gato” fue el mejor ejemplo del ADN de la banda: un blues oscuro con profundas raíces latinoamericanas gracias al doble tándem de percusión a cargo de Fer Barrey y Francisco Paz.

La rapera Sara Hebe fue la encargada para cerrar el festival a medianoche, y nadie quiso perdérsela. Con pie firme en el escenario, la cantante disparó rimas a mansalva acompañada de su aliado habitual Ramiro Jota y sus bailarines. “El Marginal” fue el tema más celebrado y “La Noche” invitó al público, en su mayoría mujeres, a bailar hasta el día siguiente.

Pasó la versión más grande que el Festival Buena Vibra haya tenido con una enorme convocatoria. Si bien tuvo problemas de organización, pueden mejorar en las ediciones venideras. Con música de la más variada y la mejor que se pueda encontrar en la escena local, fue una celebración a la autogestión y al talento femenino, que lo hay en cantidad y calidad.

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