Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Juana la loca

Sábado a la noche, otra vez

Cronista: Jeremias Wald Acuña | Fotos: Alan Guex

13 de Abril, 2019

Sábado a la noche, otra vez

Juana La Loca presentó Resplandece, su más reciente trabajo, el sábado 13 en una Tangente sold out. La histórica agrupación de Rodrigo Martín tocó completo su último disco e hizo un repaso por su historia. "La primera banda sónica argentina”.

Ya la noche está bastante avanzada, las estrellas de las paredes y el techo de La Tangente resplandecen en una espera que se empieza a tornar inquieta. Cuando las agujas del reloj marcan, con precisión, las 2 de la mañana, aparecen en el escenario seis personajes que parecen salidos de mediados de los ‘90. Si se escucha lo que tocan uno bien podría confundirse y creer que está en un sucucho de Manchester. “Burbujas de amor”, el último tema de Resplandece (2018), es la canción elegida para comenzar el show en el que Juana La Loca presentó su más reciente trabajo. La elección puede no ser azarosa: probablemente sea el track del disco que más se asemeja al sonido característico de la banda.

El primer pogo llega con uno de los clásicos inoxidables: “Ella come limones”. Las guitarras sónicas de Roberto Pasquale y Diego Vieites recrean el sonido inconfundible de Juana, anclado en melodías pop con gusto inglés pero bien locales. El brit pop parece emanar en cada acorde, en cada golpe de la batería. La característica voz de Rodrigo Martín completa lo que ellos mismos denominaron “la primera banda sónica argentina”. El disco Electronauta (1993), lleno de hits, les da motivos necesarios para esa sentencia.  Los oriundos de Temperley llevan años en el ambiente y saben cómo moverse para no pasar desapercibidos en la noche palermitana, en una zona plagada de boliches.

“No escuché ningún saludo que Racing salió campeón”, bromea Martín. El éxito ineludible de la banda, ese que no se le escapó a absolutamente nadie, que sonó y suena en todas las radios, tampoco tarda en llegar. “Sábado a la noche otra vez” reza el frontman y la melodía se mete en las mentes de todos los presentes mientras la letra del hitazo empieza a brotar de todos los labios de la colmada Tangente. En “Vida modelo”, del disco homónimo que les dio un salto de popularidad, Martín se arroja al público enfervorizado. La audiencia es, principalmente, de jóvenes treintañeros, que recuerdan aquellos años del Nuevo Rock Argentino.

En un momento, el escenario se vacía, pero abajo nadie se mueve, todos esperan, con cierta calma, el regreso para una segunda parte que traerá más clásicos y recuerdos. El cierre llega de la mano de “Superman”, Revolución (1995), con una versión apenas más veloz que la original. La despedida es bien arriba y con un anuncio que suena más que nada a promesa: “el show no termina porque esta noche ya no tiene fin”. La velada sirvió como una suerte de reválida para el sonido sónico de una banda histórica, que cumplió 30 años recientemente y promete volver a estar en la agenda del cada vez más nutrido rock nacional.

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