Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Pussy Riot

Feminismo punk en ruso

Cronista: Jeremias Wald Acuña | Fotos: Gentileza: Prensa

14 de Abril, 2019

Feminismo punk en ruso

En un Niceto colmado, las Pussy Riot debutaron sobre suelo argentino el domingo 14 de abril, con un show intenso, y una interesante charla-debate previa. El mensaje anti patriarcal, anti sistema y abortero marcó la esperada llegada del colectivo feminista.

Nadya Tolokonnikova pega un grito y corre a agarrar su celular. No puede creer la respuesta que genera su música a más de 17 mil kilómetros de donde nació. Está llegando el final de su debut en suelo argentino y hay pogo, mosh, saltos, alegría. Respuestas que no desentonan con el mensaje crítico y contestatario de las Pussy Riot. La intervención política es una pata más en el intenso show que trajeron las rusas para presentar en un Niceto colmado de pañuelos verdes.

Si alguien esperaba encontrarse con una banda tradicional, o con un recital de punk, probablemente se haya ido decepcionado. El concierto estuvo signado, además de las consignas políticas, por los ritmos electrónicos veloces. Algo de electrónica, un poco de hip hop, otro poco de trap. El punk, sin embargo, estaba presente. ¿Dónde? En la forma de escupir sus verdades. “El punk es un método”, como describe Nadya en su trabajo “El Libro Pussy Riot”, publicado en 2018.

Un rato antes de la descarga de las Pussy Riot había ocurrido algo inusual en los recitales. Una charla-debate denominada “La protesta amenazada” había abierto la velada. Moderada por la periodista Florencia Alcaraz, e integrada por Nadya Tolokonnikova, el docente Daniel Sandoval y Paula Litvachky, directora del área de Justicia y Seguridad del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), la más que interesante charla giró alrededor del feminismo, el punk y cómo enfrentar al sistema.

El motivo de actuar con las caras tapadas, esgrimen las rusas, es que lo que importa es el mensaje del colectivo, y dejar de lado los egos. Vale recordar que las tres fundadoras de Pussy Riot estuvieron dos años presas por cantar durante 40 segundos en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, sede de la Iglesia Ortodoxa Rusa. También tuvieron una breve aparición durante el Mundial de Fútbol de Rusia 2018 cuando invadieron el campo de juego en plena final. Más punk no se consigue.

La ex modelo Naomi Preizler fue la encargada de abrir la parte musical de la noche de Palermo. Pese a algunos problemas técnicos en el comienzo, la cantante pudo terminar de asentarse para dar su show. El público en general no sabía bien qué responder ante la artista que busca dejar atrás las pasarelas en las que creció. Por eso, entre canciones remarcó que ella hoy es quien quiere ser y no lo qu le imponen las marcas de ropa y la sociedad. Su breve discurso aflojó algunas tensiones que se sentían entre el público.

El show de las Pussy Riot quedó dividido en dos partes más que evidentes. Una primera parte en ruso, principalmente, y con un público más bien quieto pero atento a lo que pasaba sobre el escenario con esta formación Riot, de cantante, dos bailarinas y una DJ que se encargaba de sintetizadores, guitarras y coros. De repente su fueron de la tarima y apareció en escena otra encapuchada, la mexicana Wendy Moira, que se presentó: “Buenas noches, soy la que besa a otras mujeres en público”.

La gente se levantó frente a un discurso potente que estremeció y emocionó por su claridad y simpleza; y ayudadas por la proclama en castellano, las Pussy Riot volvieron y conectaron inmediatamente con su público. También colaboró que llegaron algunos de los hits de la banda para que los pañuelos verdes volaran por los aires y se descontrolara el pogo.

A las Pussy Riot les bastó un show de unos 90 minutos como para demostrar por qué son hoy la imagen del punk sin tocar estrictamente el estilo. Con el ritmo que sea, punk, trap o electrónica, quedó demostrado, también, que el mundo sigue mal, pero siempre habrá una respuesta ferviente, y en franca búsqueda de un cambio.

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