Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

El Kanka

Para eso canto

Cronista: Maximiliano Novelli Frutos | Fotos: Daniel Prieto

04 de Junio, 2019

Para eso canto

A un año de su última visita, El Kanka volvió a nuestro país para continuar con la muestra de su último álbum, El arte de saltar.

Pasaron exactamente 362 días desde la última vez que El Kanka había estado en la Argentina: 7 de junio de 2018, sobre el mismo escenario de Niceto Club. El cantautor malagueño hizo lo que pocos artistas internacionales han hecho anteriormente -y menos aún, últimamente-, regresar a estas tierras después de no más de un año. Lo que da cuenta del afecto que el músico tiene por el público argentino, el cual obviamente es correspondido.

Ese vínculo con estas latitudes se ve reflejado además en su música. A medida que cada uno de los integrantes de la banda ingresaba en el escenario, empezó a sonar un bombo legüero como introducción de “Para eso canto”, mientras los aplausos aumentaban su intensidad hasta que el artista español apareció en escena y los gritos estallaron en la sala.

A lo largo de la noche se escucharon varias pistas de su último álbum, El arte de saltar (2018), como “Por tu olor”, “Tienes que saltar” y “Andalucía”. A medida que trascurrían las canciones la audiencia el festejo de la audiencia iba en aumento y hasta se escucharon declaraciones de amor hacia el cantante. “Se me había olvidado que el público argentino era profesional”, confesaba en tono de chiste, Juan Gómez Canca, que no pudo evitar su asombro como si fuera la primera vez que pisaba suelo argentino.

Esa efusividad de los y las presentes también se materializó, por ejemplo, cuando cantaron las primeras estrofas de “Qué bello es vivir”, y le dedicaron cánticos y ayudaron al músico español con los coros en casi todas las canciones de la amplia lista. No había espacio para más almas en la platea ni en el sector superior, en la que se podía observar una concurrencia que igualó el nivel de energía con el que provenía de las tablas.

Además de repasar su último larga duración, hubo mucho lugar para pistas de trabajos anteriores como de El día de la suerte de Juan Gómez (2014), entre las que se destacaron “Me alegra la vista”, “No jodan la marrana” con una introducción de beatbox que hizo vibrar a todo el local. Luego siguió una versión a dos guitarras de “Volar”, otra del LP de 2018, que fue el pie para un segmento más tranquilo.

El momento más íntimo de la noche ocurrió cuando el compositor quedó solo en el escenario para interpretar “Guapos y guapas”, publicada originalmente en su flamante EP, CanEpé, en abril pasado. De la misma manera tocó las primeras estrofas de la entrañable “Volar”, la que justamente tomó vuelo cuando invitó al resto de la banda a completar lo que quedaba de la canción con una fuerza notable.

Cuando la energía alcanzaba niveles astronómicos, El Kanka organizó al público para hacer el coro de “Vengas cuando vengas”. Trajo además la que da el título a su debut discográfico, Lo mal que estoy y lo poco que me quejo, editado en 2013. Después, la risa acaparó todo el club cuando dedicó el siguiente track a “todos los folladores y folladoras de la sala, somos vuestros admiradores”, a la vez que agregó, “eso sí, siempre consentido, nunca de otra manera”, y estallaron los aplausos de las y los fans. Continuó con “Después de esta mañana”, para cerrar el set principal con “Me gusta”, una de su tercer registro.

Nadie quería irse y le pidieron cinco temas más. Estuvo cerca de cumplir ese pedido con los tres bises que interpretó, casi sin dejar respiro entre cada uno. Presentó otra de su novísimo EP, “Payaso”, en la que repitió el formato totalmente en solitario, sumó a todos los músicos para desplegar una poderosa impronta ska con “A desobedecer” y finalizó el concierto con “Canela en rama”.

El Kanka demostró una vez más estar a la altura de las circunstancias, con una energía que se extendió rápidamente por todo el recinto y se sostuvo en el trascurrir de la velada para transformarla en una noche única. El cariño se retroalimentó entre el público local y cada integrante de la banda que acompañaba al músico. Se consolidó así un vínculo muy fuerte con un artista que es un emblema en la renovación de la canción española, quien amplió sus horizontes mucho más allá de su tierra natal y que logra una convocatoria cada vez mayor hasta agotar localidades donde vaya. Queda claro que aquí es más que bienvenido a regresar todas las veces que lo desee.

TODAS LAS FOTOS