Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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No Te Va Gustar

Quién los para hoy

Cronista: Sergio Visciglia | Fotos: Cynthia Ascani

26 de Junio, 2019

Quién los para hoy

Con veinticinco años de historia, los uruguayos apostaron al acústico en el Gran Rex y reconfirman constantemente que son una de las mejores bandas de la actualidad.

Cada vez que No Te Va Gustar desembarca en la ciudad de Buenos Aires lo hace con algún as bajo la manga. Una de las bandas más prolíficas de la actualidad siempre llega con novedades para sorprendernos. En este caso, la apuesta de Otras Canciones (2019) fue ideal para que el marco sea el teatro más grande de la calle Corrientes. Agotando y agotando, la cuenta llegó nada menos que a diez Gran Rex y con la sensación de que si lo desearan, podrían hacer varios más, tal vez no para alcanzar el record del gitano de América pero sí para colarse en un buen puesto en la tabla de posiciones.

Con “Nada fue en vano” empezó la segunda presentación de la seguidilla que muestra una puesta en escena con lámparas, sillas, mesitas de luz, guitarras acústicas, piano de cola y un mini set de cuerdas. Todo ideal para intentar mantenernos sentados y disfrutar.

Las primeras canciones formaron una especie de bloque homogéneo muy emparentado a la veta que la banda tuvo estos últimos años, resaltando la voz de la multi instrumentista Mint Parker en “Al vacío”. De repente las luces se quedaron en el trombón de Denis Ramos y su intro permitió una hermosa versión minimalista de la vieja “Te quiero más” que por fin rompió el molde. A partir de ahí, todo se volvió más ecléctico y las variantes se apropiaron de la rica propuesta de los uruguayos.

La segunda vez que Emiliano Brancciari cantó “No quiero quedarme sentado” fue demasiado para las butacas. El instante cumbre de “Tan lejos” enfervorizó a todo el recinto que no pudo contenerse y regaló uno de los momentos más calientes de la jornada. A su término, la reversión de “Tirano” con el fotógrafo de la banda tocando el tambor viró el timón hacia el costado más negro del Río de la Plata.

La fiebre que acarreaba el cantante desde hace algunos días se notaba en su ronca voz y pedía disculpas constantemente ante un público que no dejaba de aplaudir el esfuerzo de un profesional con todas las letras. Aquel muchacho tímido que cantaba con los ojos cerrados a un costado del escenario hoy comanda todo con un timing envidiable, ya sea parado, sentado, y con o sin guitarra. Lo iba a demostrar posteriormente a la vuelta del intervalo interpretando en pose frontman una milonguerísima versión de “Clara” con Juan Subirá de Bersuit de invitado en acordeón.

Luego de la corta, simple y bella “Navegar”, aquel Todo es Tan Inflamable de 2006 acaparó la atención con un poderoso tridente: “Una triste melodía” con el primer (y casi único) solo de guitarra eléctrica de la noche en dedos de Pablo Coniberti, “Poco” que es un temazo e “Ilegal” que nos dejó el momento verde de la noche. “Esta canción hace mucho que ya no la tocamos en Uruguay, ojala que pronto la dejemos de tocar también acá”, introdujo el cantante y promediando el final del tema el cielo se volvió de un solo color, pero esta vez nada de celeste, el sol nos lo regaló el verde. No Te Va Gustar hace todo bien.

En la segunda mitad, a días del aniversario de su muerte, Brancciari homenajeó a Rodrigo sobre el cierre de “Paranoia” (“¿cómo le digo que ya no la quiero más?”) y anticipó aquella canción que compuso en 2002 dedicada a su país de origen. Lejos de querer recordarnos aquellos malos tiempos (“esperemos que no vuelva a pasar”), la perfecta versión de “Verte reír” nos invitó a cerrar los ojos y sentirnos en un atardecer de una playa caribeña. Pero el bloque político ya estaba en marcha, porque inmediatamente los vientos nos presagiaron la presencia de “Los villanos”. Agite completo para cantar sintiéndose ese pueblo de acá cerca y querer echarlos a patadas, con el epílogo encontrando al casi obligado cántico dirigido al actual presidente de la Nación. Ojala sirva para expresarnos en las urnas y que no quede solo en algo de la boca para afuera.

La mexicaneada continuó con la gran versión de “Cruz de olvido” del ranchero Juan Záizar y al toque Zoé Gotusso de Salvapantallas (quien cantó como soporte) llegó para deleitarnos con su maravillosa voz en “Chau” y ese contrabajo de Guzmán Silvera, que si bien golpea de otra forma en esta nueva versión, siempre da duro contra el pecho.

“A las 9” y “Cero a la izquierda” decretaron definitivamente que ya nadie quede sentado y los bises con “Prendido fuego” y la clásica “No era cierto” fueron ideales para coronar la noche. Una de las diez noches en las que los uruguayos nos demostrarán, una vez más, que son una de las mejores opciones de la actualidad (y desde hace varios años) para escuchar música popular. Siempre con una propuesta novedosa, reinventándose, apostando, y entregando una interpretación instrumental de lujo. “No te preocupes, no vuelvo hasta mañana” se vuelve literal y “¿Quién me para hoy?” tiene una respuesta muy clara: nadie. Nosotros lo disfrutamos.

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