Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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El Tri

¡Que viva el Rock and Roll!

Cronista: Maximiliano Novelli Frutos | Fotos: Jose Fuño

28 de Junio, 2019

¡Que viva el Rock and Roll!

El Tri volvió a la Argentina para festejar 50 años en el rock, con una fecha demoledora e invitados de lujo en Groove.

Medio siglo de Rock and Roll no es poca cosa. Un vicio que El Tri mantuvo durante tanto tiempo y que supo ganarse no solamente un séquito de seguidores en su México natal, sino que en estas tierras australes también tienen toda una “raza” de fans, que incluye a músicos de grandes bandas del rock argentino. Una merecida celebración con el público local era lo que faltaba.

Dos horas después de la apertura de puertas en el recinto de la avenida Santa Fe, Nagual salió a mitigar la ansiedad de los y las fanáticas mientras aguardaban al conjunto mexicano. Durante aproximadamente una hora, el grupo encabezado por Ciriaco Viera, desplegó toda su potencia con un repertorio compuesto de diversas muestras de su discografía, acorde a la ocasión.

Finalmente, cerca de las 22:30, una introducción en video mostraba acontecimientos del mundo, de la tierra de Alex Lora e imágenes de él mismo en diversos momentos, desde 1968 hasta la actualidad. Cuando el cantante y guitarrista irrumpió en el escenario, toda la sala estalló en aplausos e inmediatamente empezaron con el clásico “Perro negro y callejero”.

“¿Están felices cabrones? Nos sentimos muy contentos de festejar 50 años del Tri esta noche” arremetió Lora antes de seguir con “El mundo gira” y recibió más cánticos desde la concurrencia, que mostró una efusividad notable en el trascurrir de la fecha. Después continuaron “Juanita” y otra, coreada por toda la sala, “Metro Balderas”, aquella pista que cerraba Simplemente (1985), el primer larga duración del conjunto.

Qué bonito, qué bonito, todos los nenitos haciendo su desmadrito”, describía el cantante cuando al instante ingresó a las tablas Gustavo “Chizzo” Nápoli, quien puso su voz en “Todo sea por el rocanrol” y luego sumó su saber hacer en la guitarra para “Chavo de onda”. La ovación recorrió el boliche de punta a punta, con cánticos dedicados tanto al grupo anfitrión como a La Renga.

La energía hizo vibrar todo el recinto, que incluyó un repaso por diversos puntos de la discografía de los mexicanos, como Hecho en México (1985), 25 años (1992), Hoyos en la bolsa (1996), Fin de siglo (1998), entre otros; hasta incluyeron un homenaje que realizaron por medio de “Blues de Cromañon”, dedicado a las víctimas del trágico accidente ocurrido en el boliche de la zona de Once el 30 de diciembre de 2004.

“¿Estamos siendo felices?”, preguntó el líder de la agrupación una y otra vez a la masa que se encontraba extasiada de rock, no sólo por la música sino por los invitados a la fiesta, que fueron varios a lo largo del concierto. El siguiente fue Luciano Napolitano, quien se sumó para cantar “Rock and Roll y fiebre”, uno de los últimos clásicos que compuso su padre, Norberto “Pappo” Napolitano, en 2003. De manera similar a Chizzo Napoli, el hijo de Pappo participó con su guitarra en otra canción, originalmente compuesta por Neil Young -titulada “Hey Hey My My”-, interpretada en castellano por la banda mexicana como “El Rock nunca muere”.

En el último tramo subió a las tablas Chela Lora, esposa y “domadora” de Alex, que hizo su aporte en los coros de “Contigo me conformo”, y después permaneció en el escenario hasta el final del recital. Se destacó también una pequeña sección de tango con un bandoneonista, un guitarrista y una pareja de bailarines, que sirvió de introducción para “Triste canción” y tuvo la participación de Eli Suárez –cantante de Los Gardelitos– en voz.

A todos los que quisiéramos que estén con nosotros rocanroleando ahora les dedicamos un minuto de desmadre”, invitó a la audiencia el fundador del grupo cuando los aplausos, los saltos y todos los instrumentos sonaban al mismo tiempo, continuaron con “Cuando tú no estás” -del homónimo, publicado en 1997-, con el último invitado de la velada, Salvador Tiranti, de La Covacha.

“Las piedras rodantes” fue la que coronó el festejo mientras Alex Lora y su compañera regalaron discos y DVD’s al público cercano al escenario. Una verdadera fiesta de puro rock, en la que El Tri demostró una potencia inquebrantable no sólo a lo largo de la noche, sino durante décadas. Los y las fans locales estuvieron a pleno con pogo, cánticos y loas al artífice de una banda que a más de un alma hizo gritar: “¡Que viva el Rock and Roll!”

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