Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Miguel Mateos

No me importa nada más

Cronista: Maximiliano Novelli Frutos | Fotos: Jose Fuño

17 de Agosto, 2019

No me importa nada más

Miguel Mateos presentó su nuevo disco y repasó los principales éxitos de su carrera en un Teatro Ópera a pleno.

El 2 de agosto pasado vio la luz Undotrecua, un nuevo trabajo que Miguel Mateos presentó oficialmente en el célebre teatro de la Avenida Corrientes. Una gran cantidad de fans -de un amplio espectro etario- ocupó casi todo el recinto, incluso se veían banderas de otros países de Latinoamérica, donde supo cosechar una enorme popularidad desde la década del ‘80.

Con notoria puntualidad y directo al grano, el músico decidió abrir la lista con "No me importa nada más", de su flamante registro. Otras muestras de la nueva placa fueron "El asesino del rocanrol" (mediante la cual empezó su "guerra metafísica contra el reggaetón"), "Ahora no es entonces", "Nancy y los greatest hits", "Corazón con Wifi", entre otras.

No faltó un paneo por gran parte de su discografía, tanto solista como con Zas. En este recorrido, se destacaron clásicos como "Mensajes en la radio" -simple de 1986-, "Tengo que parar" (del homónimo, editado en 1984), "Atado a un sentimiento", más algunas "canciones recuperadas", como señaló Mateos, para introducir a "Mujer sin ley" (del segundo registro del grupo, publicado en 1983) y "Ana, la dulce".

Luego de "Va por vos, para vos", Mateos cerró el primer tramo del concierto con "un humilde tributo al rock argentino" y dio pie a "Nacional", de su última placa. La audiencia se mostraba feliz por ver a un artista que posee casi 40 años de trayectoria y el clima del festejo estuvo presente desde el primer acorde de la noche.

"La única razón por la que estamos aquí es para darles un poco de satisfacción", sentenció el ex Zas cuando regresó al escenario y tocó tres hits que provenían de Huevos (1983): "Un poco de satisfacción", "Extra, extra" y "Un gato en la ciudad". Con "Sólo una noche más", la sala saltaba de la misma manera en que lo habrán hecho muchas personas cuando estrenó esa canción, allá por 1985 y que quedó registrada en Rockas Vivas, el famoso disco grabado en vivo que fue uno de los más vendidos del rock argentino.

El cierre fue anticipado por el mismo público, eufórico, con el mayor éxito de toda la carrera del pianista, mientras entonaban "Tirá para arriba", aquella emblemática pista de Tengo que parar (1984), que finalmente sonó tras haber presentado a los músicos que lo acompañaban, con la voz principal a cargo de los y las fans.

Desde el comienzo hasta el final, una poderosa energía estuvo presente la noche del sábado en el Teatro Ópera, con un Miguel Mateos que se observaba sumamente agradecido, feliz por el apoyo de años de sus seguidores y hasta orgulloso por el camino que continúa transitando. Mateos demostró que si bien el pasado tiene mucho peso en su trayectoria, no se queda pegado a él sino que sigue ofreciendo nuevas ideas a su música. 

TODAS LAS FOTOS