Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Richard Marx

Un trampolín a los recuerdos

Cronista: Milagros Carnevale | Fotos: Daniel Prieto

29 de Septiembre, 2019

Un trampolín a los recuerdos

Richard Marx llegó a la Argentina para recrear toda una época en el Teatro Ópera.

No alcanza un video de dos minutos como el que pusieron antes de que entrara Richard Marx al escenario para representar fielmente toda su trayectoria, pero fue un muy buen intento. Aparecieron desde sus primeros shows y entrevistas a comienzos de los ‘80, hasta Luis Fonsi cantando sus temas en el auto, pasando por mucha gente con la cual colaboró alabando su talento, su pasión y su agradable personalidad, todas cosas que durante el show comprobó ampliamente.

Luego de catorce singles #1, once álbumes y más de treinta millones de discos vendidos, el artista vino por segunda vez a la Argentina a emocionar a toda una generación con sus inolvidables hits en el Teatro Ópera el domingo 29 de septiembre.

Las canciones que más sintió la gente durante la primera parte del show fueron “Take my heart”, “The way she loves me”, “Angelia” y “Satisfied”, sencillo de 1989 que salió después de Repeat Offender, el disco que alberga su canción más conocida “Right Here Waiting”.

Marina, al lado de quien escribe esta crónica, cantaba a viva voz, bailaba y tiraba algún we love you Richard. Entre tema y tema, contaba algunas cosas sobre el cantautor nacido en Chicago. Que es vegano, que está más simpático que en su anterior visita el año pasado, y que “Angelia” se llama así por una azafata que conoció en un vuelo.

Marina estaba tremendamente feliz. Al principio le daba vergüenza tanta emoción. Pero estaba viendo a Richard Marx en vivo y no lo podía creer, y esa música era todos los momentos más lindos de su vida, y no lo podía creer, y cuando llegó el momento corrió hasta el escenario para ver si lo podía tocar y lo tuvo a un milímetro y no lo podía creer.

Aunque se le complicaba un poco formular oraciones en español, los mensajes que Richard Marx daba desde el escenario se entendieron perfectamente. Los amo Buenos Aires, los extrañé Argentina, mi español es muy caca, cantemos juntos. Marina seguía con infidencias: Richard estuvo casado con Cinthya Rodhes. "¿La de la película Staying alive?", le pregunto. -Sí, esa misma.

Además de todos los clásicos, Marx tocó “Not in love” -una canción que coescribó con la cantante y compositora Sara Bareilles, “Another one down”, que comparte con su hijo Lucas, y “This I promise you”, que compuso para la pop boy band de los noventa NSYNC.

La segunda parte del show se destacó por “Hazard” (al terminarla se tomó un Martini, cheers), “Keep coming back” en una versión “sexy y more latina” (donde el baterista Brian Griffin tocó la pandereta), pero por sobre todo “Don’t mean nothing” (es la canción favorita de Marina), “Endless Summer Nights” y finalmente “Right Here Waiting”, que cerró un encuentro mágico trasportando al público a alguna noche romántica con alguien especial. 

Richard Marx será siempre un rockstar de veintitantos años y su música, un trampolín a los recuerdos, nunca pasará de moda. Las mujeres enloquecerán muchos años más por su encantadora sonrisa y atractiva figura. Se seguirán dedicando sus lentos y Marina seguirá yendo a verlo cada vez que venga a la Argentina. Y cuando Richard baje del escenario y toque las manos de la gente, tocará su mano y Marina seguirá sin poderlo creer.

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