Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Palo Pandolfo y La Hermandad

Palo Pandolfo: volviendo a La Pampa

Cronista: Milagros Carnevale | Fotos: Pilar Guevara

24 de Enero, 2020

Palo Pandolfo: volviendo a La Pampa

Junto a La Hermandad, el cantautor le dio comienzo a un nuevo año de música, amor y experimentación la noche del 24 de enero en La Tangente.

Palo Pandolfo empezó el 2020 en La Tangente y para abrir su show las invitadas fueron las mujeres del conjunto Igra Voces. Con sus historias milenarias y su ritual musical, que sale de las entrañas y se mezcla con el aire, le dieron la mano al público y lo llevaron a través de alguna puerta mágica a otra dimensión, para encontrarse con Palo.

“Drácula” fue el primer tema y la premonición de lo que luego sería toda la noche: buscar la emoción del mágico sabor de la música. Para Palo Pandolfo y La Hermandad este fue un show de transformación: “nos estamos reencontrando con nosotros mismos”, algo así como plantea una de las canciones que siguieron, “Un reflejo”: "reinventó el sol / reinventó la luz / reinventó el amor".

El show estuvo signado por dos cosas: el aniversario de Luis Alberto Spinetta y el pedido del público por “La Pampa”, un clásico de Los Visitantes, la banda que lideró el cantante allá por 1989 luego de la separación de Don Cornelio y La zona. No importaba cuántas veces Palo asegurara que estaba en la lista, la gente seguía reclamando. Anduvieron y anduvieron: rezaron frente al altar de la risa roja, esperaron la primavera, se bañaron en sangre lenta, homenajearon a Spinetta con “La Búsqueda de la Estrella”, murieron ceniza y renacieron diamantes, se enamoraron en un bar que cerraba a medianoche y finalmente llegaron a “La Pampa”.

Como un grito del suelo, como una llegada luego de un largo viaje, como una guerra de amor recién ganada, como un perdón, aparece “La Pampa” entregándose a todos nosotros, a todo el público de Pandolfo que acepta el viaje psicodélico hacia la transformación, una vuelta a la naturaleza. Una vuelta, esa noche, en La Tangente, a los orígenes del rock nacional.

Spinetteano en el humor y ceratiano en el sombrerito piluso, argentino desde los pies hasta el pelo. Palo recuerda siempre a la música eterna que él se ocupó de mantener en vilo. La noche del 24 de enero hubo un poco de cada época: 1987, 1994, 1996, 2007, 2013 y mucho del 2016. Un retrato perfecto del artista, antes, mediante y luego de cualquier transformación: una experiencia miscelánea.   

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