Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Antonio Birabent

Cantor Porteño

Cronista: Gentileza: Bruno Lazzaro | Fotos: Beto Landoni

21 de Febrero, 2006

Cantor Porteño

Antonio Birabent se presentó el pasado jueves en el Club del Vino. En un show cargado de invitados repasó toda su carrera como músico

Se sabe que Antonio Birabent es un músico un tanto débil para el rock. Pese a que algunas de sus canciones e influencias digan lo contrario. Es hijo de Moris, uno de los pilares del rock local, pero de todos modos su estilo está más ligado al pop que a los músicos a los que suele rendir tributo en sus recitales: Pappo, Lou Reed, Bob Dylan, entre otros.

También se sabe que Birabent no es un gran cantante, tampoco un soberbio guitarrista, lejos está de ser un genial armonicista y ni siquiera ubica sus discos en la lista de los más vendidos, algo que también se nota en sus pequeños recitales. Pero podemos afirmar que fuera de todas estas trabas es un gran letrista y que por su condición de buen actor carilindo, las cámaras siempre están atentas a todo lo que realiza. Todo esto sumado a la virtud que tiene él, o su gente, a la hora de elegir un corte que le permita siempre que saca un disco ubicar unos de sus temas en el lote de hit.

Siempre ligado al rock desde temprana edad el artista, que conoció el exilio durante fines de los setenta y principios de los ochenta, supo desandar varios caminos dentro de los medios. Ya sea como actor, periodista, conductor y músico Antonio se destacó en los primeros tres y la peleó en esto de ser músico, que en definitiva es lo que más le gusta.

Todos estos ambientes lo plagaron de contactos, lo que le aseguró poder realizar un recital como el del pasado jueves el Club del Vino: una noche de invitados; algunos amigos, otros conocidos y los restantes, colegas.

La noche del jueves era bastante calurosa, pero en un sitio demasiado cool para el rock, y no por eso desapacible, el aire acondicionado se sentía entre el amontonamiento de mesas y personas. Silencio, oscuridad, voces que por lo bajo parecían colarse en el escenario convirtieron al show en un espectáculo cinéfilo que lograba interactuar a Birabent con un público por momentos ardiente y por otro apagado.

Parado sobre el escenario, junto a su guitarra amiga, Birabent abrió el telón con “Juntos a la par”, una hermosa canción perteneciente al último disco de Pappo, “Buscando una amor”. Luego seguirían algunos de sus hits más escuchados como “Bienvenida seas”, “Hoy” y su último corte “40 cuartos”.

El primer invitado de la noche, al que Birabent presentó como segundo (¿el recuerdo de Pappo habrá sido el primero?) fue Ezequiel Araujo (productor de su último disco “Tiempo y espacio” y ex integrante de El otro yo). Junto a la actual pareja de Deborah de Corral (si es que esto tiene algo de relevancia) interpretó la bella “Vuelo de Pajaro”.

ás tarde fue el turno del multiinstrumentista Luís Volcoff para los temas “A descansar” y “Demasiado tiempo”, una canción de Bob Dylan interpretada con un estilo más Billy Joel, de este tema formó parte también el pianista Lolo Micucci.

En la catarata de invitados que se dio, Iván Noble y el periodista de rock Sergio Marchi subieron al tablado para poner voz, guitarra y batería en “El oeste cercano”, una canción que se llevó todos los aplausos de los presentes.

A esta altura el show era vertiginoso y bien logrado, con interpretaciones del cancionero popular de un autor al que las buenas letras y las melodías agradables parecen no congeniar en los tempos elegidos para las voces, pero que de todas maneras logra llegar.

Siguieron “Madrid”, Mujer de arrabal”, el cover de Lou Reed “Waiting for a man” y “Las calles se llenaron de sur”, junto a Flavio Cianciarullo, al que presentó como una persona “muy porteña”.

Fue una noche rápida, plagada de encanto, con invitados especiales (sólo faltó Moris, que según Birabent estará el próximo jueves cuando cierre su ciclo de de verano). Un show que no desentonó con la puesta fashion del sitio. Un espectáculo que rindió en tiempo y espacio
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