Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Lovorne

Luz Verdi para el progreso

Cronista: Gentileza: Jose Alberto Ferrentino | Fotos: Beto Landoni

29 de Abril, 2006

Luz Verdi para el progreso

El festival “Under” se llevó a cabo en el teatro Verdi, ubicado en el barrio porteño de La Boca. Durante nueve horas, distintos sentimientos se encontraron para condecorar los cincuenta festivales de Librar producciones

Eran las ocho de la noche del domingo; un frío atroz que penetraba en los huesos y una leve llovizna que mojaba la ropa conformaban el ambiente del poco auspicioso festival en el teatro boquense. La gente, simpatizante de Boca Juniors, comenzaba a disiparse por la avenida Almirante Brown. Inmediatamente allí, el piadoso encargado de seguridad del lugar me hizo pasar diciéndome: “Todavía no está abierto, pero el frío que hace afuera es terrible, así que pasá y esperá por acá”.

Mientras esperaba por la iniciación del recital, a mi y a toda la gente que allí se encontraba nos atendieron de mil maravillas. Primero unas salchichitas, luego algún que otro sándwich, y para terminar unas consistentes pizzetas; el ágape tenía como fin promocionar tanto la productora Librar y festejar los cincuenta festivales organizados, justamente, por ellos; ¿ Que mejor idea de festejar, que invitando a quienes te han hecho crecer como productor?

Luego del emotivo discurso entablado por la organizadora y una de las cabezas de la productora, Silvina Giménez, las luces del teatro se apagaron para dar lugar a una velada a puro rock and roll. La primera banda en aparecer fue “Desentendido”, una agrupación que sonó parejo durante algo más de una hora de recital continuado, en la que mostró su repertorio musical y su gran calidad (calidad musical impartida por los tres integrantes).

Posando para el retrato, la gente se encontraba dstribuida de distintas maneras. Estaban los fervientes bluseros, súbditos del gran Pappo Napolitano y aquellos que encontraron rápidamente algunos asientos para presenciar, a su manera, de este pool de seis bandas, al escaso valor de seis pesos por entrada.

Así fue desarrollándose la noche del domingo y la madrugada del lunes, cuando hiceron su aparición primero Seda Carmín y luego Anfibia. La primera tiene cinco integrantes y es oriunda del barrio de Mataderos; la segunda cuenta con un disco grabado en el año 2005, con una base rockera, pero también con ciertos destellos de flamenco y jazz.

Con su disco “Dios es argentino”, sacado en el año 2004, Manicomio se presentó para cautivar a la gente con su música, definida por la misma banda como “mezcla de Led Zeppelin y pinceladas stones de rock and roll”.

Como antecesora de la banda Lovorne, se presentó 7 bancadas, una banda que mostró cambios a lo largo de siete años de trayectoria, ya que ha alternado varias veces su formación inicial, logrando un cuarteto a principios del año pasado. Esta banda sacó un demo en el año 2005 y se ncuentra en crecimiento.

Ya pasadas las cinco de la mañana apareció quien prometía ser la estrella principal de esta noche rockera. Con pantalones de cuero y remera negra, hizo su entrada Luciano Napolitano (hijo de Pappo) y su banda Lovorne. Con su tercer disco en plena construcción, dio cierre a un arduo y extenso festival.

Por problemas personales no pude presenciar el total del recital, es por eso que algunos datos aparecen como íconos para la difusión de las bandas, pero no apuntan al hecho en sí, al festival. De todos modos el color del evento, supongo, no se vio alterado en su génesis ya que las bases de alegría y emoción fueron una constante desde el principio.
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