Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Ratones Paranoicos

El rock nacional tuvo su día de festejo

Cronista: Gentileza: Joaquín Burgos | Fotos: Beto Landoni

23 de Mayo, 2006

El rock nacional tuvo su día de festejo

A estadio colmado, Los Ratones Paranoicos se hicieron oir en All Boys. Con motivo de sus 20 años de trayectoria la banda de Juanse agasajó con más de un invitado sorpresa.

Para llegar al lugar en donde se iba a dar el festejo, la “Guía T” era la solución para algunos, en cambio para otros una simple vuelta a la manzana. La invitación era en la Zona Oeste de la Capital Federal, barrio de Devoto. Aquel barrio en el que sus paredones sufrieron más de una vez una marca de aerosol con el nombre de una banda de jóvenes rockeros que justamente quería hacer Rock and Roll. El lugar del festejo era el estadio “Malvinas Argentinas” del club All Boys.

Los invitados llegaban en Toppers blancas, jardineros de jean, lenguas en las remeras de los masoquistas fans y muchos buzos tapados por una abrigada campera. Estaba fresco, muy fresco, pero esto no impedía que los fanáticos lleguen al estadio para vivir la fiesta que amablemente habían sido invitados.

20 años de trayectoria, 20 discos, una de las bandas más prestigiosas y reconocidas del rock nacional de la actualidad. Al principio una imitación de los Stones; parecidos no solo por lo musical, el cuanto al aspecto físico del líder argento lo hace asemejarse con el líder ingles Michaell Phillip Jagger, bueno si... Mick Jagger.

Las puertas del estadio de habían abierto a las 3 de la tarde. Pero todos llegaron sobre la hora. Algunos cuando la piñata había sido reventada hace rato largo y de las velitas seguía saliendo humo grisáceo.

Vistiendo trajes negros y corbatas que no quedarían en el mismo lugar de donde impecablemente habían sido colocadas, salían al escenario Los Jóvenes Pordioseros. Habían sido invitados a una fiesta y como aclararon ni bien sonó el primer acorde, “hay que venir vestidos para la ocasión”. Cinco temas sin parar para calentar la fría noche que no iba a tener revés.

Instrumentos pordioseros afuera para que entre la batería con la inscripción que estaba en las torres de iluminación, en las acreditaciones de prensa, en las remeras, en las paredes del estadio, en el stand de merchandising; mientras tanto, la película de Sex Pistols sobre la pantalla de lamparitas al mejor estilo U2. Más pequeña, obvio. Por qué Sex Pistols?, vaya a saber.

Era la hora del inicio. Salían los cumpleañeros al escenario; las guitarras, los bajos y los palillos no estaban en posesión de los integrantes de la banda. Y había una razón, la de aparecer, como lo hicieron, con las manos libres para agradecer de brazos en alto a todo ese público que colmaba el estadio. Seguramente a más de uno se le ocurrió cantar el Que los cumplas feliz.

Así, comenzó la ceremonia. Mas viejos que hace 20 años, pero “conservamos el espíritu de seguir tocando, no importa cuando, ni donde” le dijo a La Bitácora su líder días antes del show. Y de verdad parecía cierto.

Lograron instalarse como la banda Stone de Argentina, aunque el rótulo no les guste. Sin embargo aceptan que en un principio “Nos sentíamos realmente como ellos, veíamos la música y la vida como los Rolling Stones”.

Una canción tras otra y el saludo a su público se hacía ausente. Después de 3 temas llegaba la hora de la austera bienvenida. Igualmente la gente está acostumbrada a esto...después de 20 años.

“Rock del Gato”, “Hasta que llegue el dolor”, “Estrella”, “Carolina”, por nombrar algunas de las primeras hasta que llegó el momento de bajar los decibeles. Las guitarras distorsionadas iban a quedar a lo lejos para dar lugar a una seguidilla de temas relativamente lentos.

En este lapso de relax que iba terminar con “Blues de Sante Fe” a cargo de Pablo "Sarcófago" Cano, los niveles de emoción habían llegado a alturas demasiadas bajas. Los papelitos habían aguardado en los bolsillos de los invitados esperando que vuelva a la carga la música característica de la banda. Los cuerpos estaban tan fríos como al comienzo.

Pero la emocion se levanta con la presentación de Gabriel Carámbula, que iba a permanecer más de un tema sobre el escenario. Volvía a entrar en calor, algunos ya sin remera. Llega “Cowboy” clásico de la banda de Villa Devoto y Fernando Ruiz Díaz de Catupecu hace reventar los oídos de los seguidores con su cruda voz, por más que el volumen haya estado muy bajo durante toda la noche.

“Para siempre” hace ilusionar a más de uno con la presencia de Diego Armando Maradona, bueno... no vino; igualmente la gente cantó, salto como nunca en la velada.

Hace su entrada Luciano Napolitano, hijo de Pappo que se llevó más de un cántico y fue aplaudido por más de unas palmas frías. Pero el momento cúlmine fue cuando llegó con su sobretodo negro “un amigo de la banda”, nada más y nada menos que Charly Garcia para hacer junto a Napolitano “Satisfaction”. I cant get no.... I cant get no.

Es hora de irnos advierte Juanse. Y a girar, y seguir girando con “Sigue girando”, primer corte de su último trabajo en estudio. Gira y gira porque no había ganas de irse. Todos los invitados menos García al escenario, que luego del tema anterior se había ido. Saludo de la banda y era el fin.

Los Ratones Paranoicos habían cumplido años... Ahora si.... Que los cumplas feliz... que los cumplas...
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