Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Guillermina

Golpe a golpe con Guillermina en Flores

Cronista: Gentileza: Melisa Cirigliano | Fotos: Beto Landoni

07 de Junio, 2006

Golpe a golpe con Guillermina en Flores

La banda de Haedo tiene fuerza, estilo y por sobre todo ganas. Así lo demostraron en El Teatro.

El Teatro de Flores desbordaba de pibes de entre 15 y 17 años. Parecía una fiesta que todavía no había comenzado, pero en el aire ya se notaba lo que comprobamos más tarde. La gente se iba agolpando para hacerse un lugar delante del escenario. Ocho y diez de la noche, el telón se abre y Guillermina la banda de Haedo sale a escena.

Gerardo Berisso en voz deja ver la fuerza y la convicción de alguien que sabe lo que está haciendo a pesar de su juventud. En la guitarra está Gabriel Berisso, en el bajo Daniel Suárez, Santiago Bemposta rompe con la batería y Juan Pablo Caruso hace lo suyo en la guitarra, el teclado y el segundo bajo.

La gente está enloquecida, (y con razón, si no fuera porque estoy tomando notas, seguramente estaría tan desbordada como ellos) Guillermina tiene tanta fuerza unida que es imposible no engancharse con estos pibes. No suenan como una suma de individuales (aunque dejan ver su talento personal encima del escenario) sino más bien como un grupo organizado y prolijo en donde las partes hace un todo inexplicable.

El rock que suena es duro, pero la voz de Berisso le pone un matiz cálido que no deja de ser imponente. Los pibes están descontrolados, es increíble el feed-back que hay entre la banda y el público. Para todos lo que íbamos por primera vez a verlos, el código entre la banda y sus seguidores era para admirar.

Un pibe envuelto de negro entra desde atrás del teatro, empujando y bajando a otros para poder llegar adelante. En ese momento “Paranoia” está en todo su resplandor. El piso y la baranda vibra, todo retumba y la sangre de la gente corre mas rápido.

“Si fueras viento levantarías la bandera de mi cuerpo” canta Berisso mientras la luces bajan y la noche se tranquiliza. Todo es mágico en esta banda, suenan bien rompiendo todo, así como haciendo un tema que paraliza el pogo.

Hay que levantar lo que apaciguaron con tanta delicadeza y para ello versionan la potente “Cantares” de Serrat que tiene tanto de poesía y que estos chicos saben darle un valor agregado. Hacen del tema del “Nano” una fusión de contenido y fuerza, que hace que todos los que estamos ahí quedemos estupefactos por lo que acabaron de interpretar. “Todo pasa y todo queda” pero lo de Guillermina es quedarse.

Sube al escenario Pablo Romero integrante de Árbol y canta con ellos. Pablo le agrega más color todavía a la fiesta que se vive en Flores. La gente no se cansa, pide más y Guillermina concede, Santiago rompe la batería, Berizzo se tira una y otra vez al piso y contagia su excitación al público que ya no parara más de saltar.

“Tengo que alcanzarlo antes que se pare mi corazón, estamos aquí sin saber lo que es vivir” resuena en la garganta de Gerardo y la angustia de la que habla toma personificación en el color de su voz.

La banda de Haedo tiene fuerza, estilo y por sobre todo ganas. Ganas que transmiten, que se sienten, emanan energía que hace vibrar al público. Tienen un carisma especial al cual recurren sin reparos y descaradamente, de la mejor forma ronckanrollera.

El show está a punto de terminar, por si fuera poco con todo lo que ya dieron, hacen un regalo más. Berizzo se ata una camisa a la cintura y pregunta algo, “Welcome to the jungle” arde en Flores. Que más pedirles por hoy? Guillermina vuelve a casa “golpe a golpe y verso a verso” sin duda el camino ya está empezado y quizás si siguen con esa innata energía que demuestran, no sólo sea un camino sino tal vez dejen “estelas en la mar”.
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