Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Intoxicados

Aguante,..Pity!

Cronista: Gentileza: Matyas González | Fotos: Beto Landoni

10 de Julio, 2006

Aguante,..Pity!

Intoxicados, en la figura de Pity, dio un controvertido show en Obras. Con el cantante totalmente extasiado hubo algunos que lo vivaron y otros que lo repudiaron. Solo una mala noche, nada más.

¿Qué podemos decir de Intoxicados en Obras? El pasado domingo 9 dio el último de una serie de tres show cerrando una nueva fecha de eventos de rock de acá.

Disconformidad, palabra clave que se transformó en una carga culposa y recayó visiblemente sobre las espaldas de nada más ni nada menos que el ex líder de Viejas Locas, Cristian “Pity” Álvarez. “Me dijeron que arruiné la fiesta” , dijo quien sonó gracioso, sincero, cansado y colgado. Persona excedida si las hay, de una locura artísticamente admirable, una mente amplia que no se encuentra con el mundo actual, una persona que cuenta cosas en canciones, y más motivos que lo hacen una de las leyendas del rock, en ruta, más importante de la Argentina.

Por estas razones, Obras se presentó repleto y con grandes expectativas. El recital se mostró discontinuo, o denso, pudiendo brillar solo por momentos. Por ejemplo, con una excelente versión de “Lo Artesanal”, que sonó como un power funk con vientos bien arriba a cargo de los “Blues brother porteños”, y una corista agresivamente dulce en arreglos de voz y soporte “o grua” vocal. O el regalo a capella -quebrada de una canción de Emerson Lake and Palmer, la cual Pity confesó amar. Y el amague desgarrado de “Sleeping away”, de Keith Richards, con alguna versión de Ramones para el final. Lo que siguió fueron varios de los temas del segundo álbum y algo de Viejas, viejito.

La banda sonó como siempre muy bien, esta vez un poco más a la expectativa constante de cada arranque de Pity, de cada amague, de cada bache. “Descansar en paz” sumó fuerza y levantó a la gente, lo mismo que “Quieren Rock”.

La monada se vio dividida por los que bancaron, y por los que realmente querían regresar el bolsillo atrás. Se los vio gozar por lapsos cortos y por momentos en los cuales parecía estar saliendo el sol.

Pero, mas allá de la crónica de lo vivido, no debemos olvidar la esencia de esta banda y la esencia de los shows: siempre cargados de una cronología y lección de rock and roll, del funk, del hip hop. Dotados de la apertura mental de una artista como Pity, ese loco teñido, guitarrista y de pluma sincera quien sabe regalar además de hermosas creaciones, recitales de casi tres horas haciendo además de los temas de su nueva etapa, recuerdos de Viejas Locas. Eso es lo que tenemos adelante.

“Fue solo una mala noche”, me dijo un amigo. Y quizá un guiño importante para las inquietudes personales de este artista que debe mirar con ambos ojos y en plena tranquilidad interior, hacia donde quiere virar su barco intoxicado. Aguante Pity...
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