Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Repolución

Cronista: Pablo Andisco

01 de Septiembre, 2009

Repolución

Los rosarinos vuelven a apoyarse en el punk para despegar hacia diferentes sensaciones.

Es complicado hablar de vuelta a las raíces en un álbum de Bulldog. Es que los rosarinos, acaso impregnados por el espíritu inquieto de su ciudad, supieron juguetear en un género a priori cerrado como el punk. Con el modelo atrevido y lejos de los prejuicios de Attaque 77, con algo de de la escena española y guiños a la suciedad más ramonera, Bulldog exhibe sus credenciales punks luego de la experiencia más rocker de Salvaje, anterior material de estudio producido por el ex Riff Michel Peyronel. Sin embargo, y esto es lo más interesante, el volantazo no supone un reniego de lo anterior sino que quedan algunos resabios hard y le agregan teclados más al frente, por lo que suena mucho más cargado.

En este sentido, la presencia del ahora líder de Attaque Mariano Martínez en la producción, además de poner violas en casi todos los temas, supone la vuelta a ese sonido de guitarras potentes pero con un respeto casi dogmático por la melodía. El título y el arte del disco no deben engañar: si bien la banda sigue sin callar sus cosas, no se trata de un concepto ni de una recurrencia; en todo caso eso queda para la fotografía, plagada de grises, máscaras y cenizas. La mayoría de las letras eligen hablar desde la madurez y la reflexión que los músicos se permiten después de casi dos décadas de peregrinaje en la escena rock, como bien lo manifiesta “Inmortalizar mi canto”, el primer tema lleno de autorreferencias.

Naturalmente “Mantu” es el principal compositor, aunque “Willy” y “Rata” aportan lo suyo y en mayor medida que antes. Esto hace más dinámica la escucha del material, ya que por momentos diferentes voces y estilos de composición se suceden en una suerte de random premeditado. Así, por ejemplo, la urgencia ramonera de “Todo me sale mal”, de Rata, antecede a las guitarras brit de “Mi razón y mi existir”, de Mantu, a la que se le pega un riff a lo Maiden en “Mágico interior”, de Willy. 

Algunos de los buenos momentos de Repolución se manifiestan en “El tiempo y las circunstancias”, con el mejor diálogo de guitarras y una letra que reflexiona sobre los estadíos de la vida; “Momentos”, denso y complejo en su estructura ascendente, con una letra privadísima y conmovedora de Mantu y “Un final feliz”, con clima festivo y el piano más sobresaliente de todos los que aporta Lucas Ninci. Los genes punks arremeten en el melódico “El secreto” y, sobre todo, en “Voy a incendiarlo”, con Adrián castigando el doble bombo y acaso la letra que más se asemeja a la mencionada idea de “Repolución”. Fuera de programa y a modo de reprise, el disco cierra con una versión a piano solista de su apertura, “Inmortalizar mi canto”. 

A punto de cumplir 20 años, y gracias a la conjunción entre el vuelo otorgado por Martínez y la madurez compositiva de sus integrantes, Bulldog enriquece su carrera con un disco en el que el punk es, apenas, el hilo conductor.

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